El Arsenal estuvo contra la pared en Alemania, pero se negó a caer. El conjunto de Mikel Arteta sobrevivió a una noche complicada ante el Bayer Leverkusen y rescató un empate 1-1 gracias a un penal de Kai Havertz en el minuto 89, resultado que mantiene a los londinenses bien posicionados para el duelo de vuelta de los octavos de final de la Champions League en el Emirates.
Leverkusen golpea primero
El equipo alemán fue el que impuso condiciones durante gran parte del partido. Desde el arranque presionó alto y encontró premio en la segunda mitad con un cabezazo potente de Robert Andrich, quien aprovechó un córner ejecutado por Alejandro Grimaldo para vencer al portero David Raya.
La jugada reflejó lo que había sido el encuentro: un Leverkusen intenso, agresivo y dispuesto a incomodar a un Arsenal que llegó con la etiqueta de favorito, pero que apenas logró generar peligro real.
Un Arsenal impreciso sin Odegaard
Los “Gunners” tuvieron dificultades para encontrar fluidez en el último tercio del campo. La ausencia del noruego Martin Ødegaard, fuera por lesión, se notó en la creación del juego.
A pesar de algunos intentos, como un disparo de Gabriel Martinelli que se estrelló en el larguero, el Arsenal solo logró registrar dos remates a puerta durante el partido.
El propio Arteta reconoció la falta de claridad ofensiva tras el encuentro:
“No finalizamos suficientes jugadas. Cada vez que rodeábamos el área perdíamos el balón y eso permitió contraataques”.
El penal que cambió la historia
Cuando el partido parecía sentenciado, apareció la polémica. Noni Madueke entró al área y cayó tras un leve contacto con Malik Tillman.
Were Arsenal correctly awarded a penalty vs Bayer Leverkusen, Gooners? 🤔
— DailyAFC (@DailyAFC) March 11, 2026
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El árbitro turco Umut Meler no dudó y señaló el punto penal.
El encargado de ejecutar fue Kai Havertz, quien ingresó desde el banquillo y no falló frente a su antiguo club. Su disparo al minuto 89 silenció el estadio y rescató un empate que vale oro para los londinenses.
El Emirates decidirá el destino
El empate deja la eliminatoria completamente abierta, pero con ligera ventaja emocional para el Arsenal, que definirá la serie en casa la próxima semana. Arteta se mostró confiado en que su equipo puede mejorar: “El nivel de ejecución tiene que ser mejor y lo será en el partido de vuelta”.
La Champions vuelve a demostrar que no existen partidos fáciles, y que incluso los favoritos deben sufrir.
El próximo martes, en Londres, se sabrá quién avanza a los cuartos de final.



