Un balón que rodó sobre el tabloncillo del Madison Square Garden ahora puede terminar guardado como una joya de museo… o como el capricho más caro de un fanático con mucho billete. Sotheby’s pondrá en subasta, desde el 30 de junio, la pelota utilizada en el cuarto partido de las Finales de la NBA 2026, donde los New York Knicks le dieron vuelta a una desventaja de 29 puntos y vencieron 107-106 a los San Antonio Spurs.
Una pelota con un aroma histórico
No se trata de cualquier balón. Según la descripción de Sotheby’s, fue testigo de uno de los momentos más improbables de unas Finales: la remontada de los Knicks en casa, el 10 de junio de 2026, en el Madison Square Garden.
La noche tuvo drama de película. Nueva York estaba contra la pared, pero terminó celebrando una victoria que cambió el rumbo de la serie y encendió la locura en una ciudad acostumbrada a sufrir con sus equipos.
OG Anunoby game-winner for the Knicks! 😳
— ESPN (@espn) June 11, 2026
New York pulls off the unreal 29-point comeback! pic.twitter.com/o5FF3IoMiX
El toque de OG Anunoby que cambió el resultado
El balón quedó marcado por la jugada decisiva de OG Anunoby, quien convirtió el tip-in ganador en los segundos finales. Ese toque, conocido ya en el mercado como “The Hand of OG”, elevó la pieza de simple objeto deportivo a reliquia de colección.
El analista de negocios deportivos Darren Rovell proyectó que la pelota podría alcanzar hasta 3 millones de dólares en la puja. Sotheby’s, por su parte, no ha publicado una estimación oficial para esta pieza.
Wembanyama, Brunson y otras joyas en venta
La subasta no viene sola. También se ofrecerá la camiseta utilizada por Victor Wembanyama en el tercer partido de las Finales, donde los Spurs lograron una victoria importante ante los Knicks.
Otra pieza llamativa será la camiseta de Jalen Brunson del primer juego del campeonato, además de uniformes de figuras como LeBron James, OG Anunoby, José Alvarado y Keldon Johnson. También aparecen artículos de lujo vinculados a la NBA, como piezas de Louis Vuitton y una red usada en el primer partido de las Finales.
Cuando el recuerdo cuesta más que el oro
El mercado del coleccionismo deportivo vive de momentos, no solo de objetos. Por eso este balón vale tanto: representa una remontada histórica, una jugada decisiva y una noche que los fanáticos de los Knicks difícilmente olvidarán.
Para algunos será apenas una pelota. Para otros, será el pedazo físico de una locura deportiva que pasó de la cancha a la vitrina. Y si alcanza los millones, quedará claro que en la NBA la historia también se subasta al mejor postor.
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