El británico Ben Whittaker volvió a robarse el show, esta vez con un nocaut relámpago que dejó claro que su proyección no es casualidad. En apenas un asalto, el semipesado despachó al argentino Braian Suárez en Liverpool, en una pelea que duró menos de lo que muchos tardaron en acomodarse en sus asientos. Un derechazo contundente fue suficiente para cerrar el espectáculo y elevar su récord a 11-0-1.
BEN WHITTAKER JUST KNOCKED OUT BRAIAN SUAREZ IN THE 1ST ROUND 🤯 pic.twitter.com/X1uuFZNq2W
— Source of Boxing (@Sourceofboxing) April 18, 2026
De reemplazo a protagonista sin titubeos
Lo curioso del caso es que Whittaker ni siquiera estaba llamado a ser la gran figura de la noche. Su ascenso al evento principal llegó tras la baja por lesión de Callum Smith, quien iba a disputar un título interino ante David Morrell. Pero el británico no desaprovechó la vitrina: resolvió rápido, sin desgaste y con autoridad.
Su estilo sigue generando conversación en el boxeo moderno: mezcla técnica olímpica con show, algo que no todos dominan. No es casualidad que, desde su paso por Tokio 2020 (donde ganó plata), su nombre esté marcado como uno de los talentos más mediáticos de su generación.
Nueva York lo espera bajo los reflectores
El siguiente paso ya está confirmado. El promotor Eddie Hearn anunció que Whittaker debutará en Estados Unidos en junio, específicamente en Nueva York, dentro de la cartelera que tendrá como pelea estelar a Jaron Ennis y Xander Zayas.
No es cualquier escenario. Nueva York representa el escaparate global del boxeo, donde nacen, o se apagan, las verdaderas estrellas. Hearn fue claro: ese es el lugar donde “desfilan las superestrellas”.



