Ben Whittaker está cada vez más cerca de la oportunidad que ha perseguido desde que conquistó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Diversos reportes indican que el británico enfrentará al irlandés-australiano Conor Wallace el próximo 3 de octubre en Birmingham, Reino Unido, en una eliminatoria final de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), cuyo ganador obtendría el derecho de convertirse en retador obligatorio al campeonato mundial de peso semipesado. Hasta el momento, el combate aún espera la confirmación oficial de la FIB y de los promotores involucrados.
ÉNORME KO PREMIER ROUUUUND POUR BEN WHITTAKER 🥊💥#WhittakerGavazipic.twitter.com/udqzMdK14q
— La Sueur (@LaSueur_off) November 29, 2025
Una pelea con enormes implicaciones
Whittaker (12-0-1, 9 nocauts) ocupa actualmente el tercer puesto del ranking de la FIB, mientras que Wallace (16-1, 11 KO) aparece segundo. La política de la FIB suele respetar estrictamente el orden de sus retadores, por lo que el vencedor quedaría en una posición privilegiada para disputar el cinturón mundial durante 2027.
El posible escenario sería el BP Pulse Live de Birmingham, donde el británico tendría el respaldo de su afición en la pelea más exigente de su carrera profesional.
Dos estilos completamente diferentes
Whittaker se ha convertido en una de las figuras más llamativas del boxeo británico gracias a su velocidad, reflejos y espectacularidad sobre el ring. El púgil de 29 años llega fortalecido tras derrotar por nocaut técnico en dos asaltos a Richard Rivera el pasado 27 de junio en Brooklyn, donde defendió con éxito el cinturón Plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
IBF #2 Light Heavyweight Conor Wallace stops Asemahle Wellem in Round 8 of 10 in Brisbane in a very messy fight pic.twitter.com/Wrb7dz6SkO
— Tokkerū (@ATokkers5) December 11, 2024
En la esquina opuesta estará Wallace, un zurdo de 30 años que construyó su carrera en Australia y destaca por su agresividad, presión constante y poder de nocaut. Su estilo representa una prueba muy distinta para Whittaker, acostumbrado a controlar los combates desde la distancia.
El premio es una oportunidad mundialista
Más allá del prestigio, esta eliminatoria podría cambiar el rumbo de la división semipesada. Convertirse en retador obligatorio garantiza prioridad para disputar el título de la FIB, incluso en un panorama donde las negociaciones por unificaciones suelen retrasar otras peleas.
Para Whittaker significaría confirmar que está listo para competir con la élite de las 175 libras. Para Wallace, sería la recompensa a varios años esperando una oportunidad de este nivel, luego de permanecer entre los mejores clasificados del organismo.



