Lo que antes era trabajo silencioso en el gimnasio, hoy se convierte en gasolina pura para una pelea de alto calibre. David Benavidez y Gilberto Ramírez no solo se conocen: se han golpeado cientos de veces en sesiones de entrenamiento.
Benavidez soltó una confesión que encendió la previa. Asegura que fue pieza clave en la preparación de Ramírez cuando este conquistó su título mundial en 2016. ¿El detalle? Dice que apenas ganó 3 mil dólares por semanas de castigo en el ring.
Hoy la historia es otra, el sábado 2 de mayo peleará por una bolsa millonaria y un porcentaje del pago por evento. “Me estafaron”, soltó entre risas, pero con ese picante que deja claro que no olvida el pasado.
FIRST face-off of the week: David Benavidez vs. Zurdo Ramirez! 🥊🔥#BenavidezZurdo | May 2 | tickets on sale now pic.twitter.com/pDFKPs5nan
— Golden Boy (@GoldenBoyBoxing) April 30, 2026
De aprendiz a favorito en las apuestas
El escenario ahora es completamente distinto. Benavidez llega como favorito, incluso tras subir de categoría al peso crucero, donde Ramírez ya es campeón tras vencer a rivales de alto nivel en 2024.
El combate será transmitido en plataformas como DAZN y Amazon Prime Video en formato de pago por evento, confirmando el impacto comercial de la pelea.
Benavidez reacts to Oscar DeLaHoya saying he doesn’t have that great of a chin:
— BOXING n BBQ (@BOXINGnBBQ) April 30, 2026
“That his fighter, but if that’s what he thinks, we will see!” pic.twitter.com/Rz9rpDoh87
El arma secreta: memoria y evolución
Benavidez no solo confía en su físico. Cree que su ventaja está en lo que aprendió dentro del ring durante años de sparring.
Asegura que recuerda los movimientos de Ramírez, su ritmo y hasta su velocidad en aquellos años. Y aunque reconoce que el mexicano ha evolucionado, insiste en que ahora él es un peleador mucho más completo.
Según el propio Benavidez, llegaron a hacer cerca de 300 rounds juntos. Eso, en términos de boxeo, es prácticamente una carrera compartida dentro del gimnasio.
La pelea que define algo más que títulos
Más allá de cinturones, esta pelea tiene sabor a revancha personal. Es el choque entre el pasado y el presente, entre quien ayudó a construir y quien ahora quiere destronar.
Benavidez busca convertirse en campeón en tres divisiones, un logro que lo metería en conversaciones élite del boxeo actual.



