El reloj del mercado corre y Amir Murillo no quiere quedarse parado. El lateral panameño de 29 años vive horas decisivas luego de ser apartado del primer equipo del Olympique de Marsella, una señal clara de que su etapa en el Vélodrome llegó al final antes de lo esperado.
Ruptura interna y decisión técnica
Según reportes de medios turcos y L’Équipe, la relación entre Murillo y el técnico Roberto De Zerbi se enfrió en las últimas semanas. El entrenador italiano cuestionó públicamente su nivel de compromiso y su “hambre” competitiva, decisión que derivó en su exclusión del grupo principal y un mensaje directo: buscar nuevo club.
Besiktas mueve ficha
Ahí aparece el Besiktas. Con el mercado turco aún abierto hasta este viernes 6 de febrero, el club de Estambul mantiene negociaciones avanzadas con el OM por un traspaso que oscila entre 4 y 6 millones de euros. El diario Fanatik asegura que Murillo podría viajar este jueves por la noche para cerrar un contrato de tres años y medio.
Balance en Marsella
Murillo llegó a Marsella en el verano de 2023 procedente del Anderlecht. En total, disputó 82 partidos oficiales, marcó seis goles y dio nueve asistencias. Esta temporada había participado en 25 encuentros, 16 como titular, e incluso sumó minutos en siete de los ocho partidos de Champions League del club. Sin embargo, su protagonismo se diluyó en el tramo final.
Mirando al Mundial
Para Murillo, el movimiento es más que deportivo. Con el Mundial en el horizonte, el panameño necesita minutos y continuidad para seguir siendo pieza fija de la selección, como ya lo fue en Rusia 2018. Turquía aparece hoy como una salida urgente… y necesaria.
El desenlace es inminente. Si no hay giro de último momento, el panameño cambiará el Mediterráneo por el Bósforo.


