El FC Barcelona salió al paso del comunicado de la RFEF para defender su gestión sobre la baja de Lamine Yamal. Asegura que informó “inmediatamente” del tratamiento al que fue sometido el joven extremo por pubalgia, desmintiendo la acusación de que se actuó sin aviso. Según el club, contactaron directamente a la federación y recurrieron al especialista belga Ernest Schilders para supervisar la dolencia.
La federación, en cambio, afirmó que sólo tuvo conocimiento del procedimiento invasivo de radiofrecuencia el mismo día de la concentración, con un informe nocturno que hablaba de reposo por una semana a diez días.
El seleccionador Luis de la Fuente reconoció que la situación le “sorprendió” porque “nunca había vivido algo así”. La tensión crece en un momento en que España necesita a Yamal en plenitud para sus partidos ante Georgia y Turquía y donde el Barça ya había sufrido las consecuencias de las fechas FIFA anteriores por esta dolencia.
Ahora, con Yamal descartado para los partidos clave ante Georgia en Tiflis y Turquía en Sevilla, el debate sobre quién tiene la autoridad para decidir en su salud, si el club o la federación, vuelve al primer plano. En este desencuentro institucional, el joven talento está en el centro de la polémica. Mientras tanto, el Barcelona trabaja para que su recuperación sea limpia y sin sorpresas de última hora.



