Boston no se quedó quieto. Con la postemporada asomándose y la Conferencia Este apretada, los Boston Celtics movieron el tablero: acordaron adquirir al pívot Nikola Vucević desde los Chicago Bulls, enviando al base Anfernee Simons y un paquete de selecciones de segunda ronda. El acuerdo, pendiente de aprobación de la liga, apunta directo a la carrera por los playoffs.
Un centro probado para un equipo con urgencias
Vucević, de 35 años y dos veces All-Star, aporta lo que Boston buscaba: oficio, lectura de juego y producción constante. Esta temporada promedia 16.9 puntos y 9.0 rebotes, números alineados con su carrera. Llega para ser titular inmediato, reforzando una rotación interior que hasta ahora descansaba en Neemias Queta, Luka Garza y Xavier Tillman Sr., un grupo con energía, pero poca experiencia de alto voltaje.
Anfernee Simons is unbothered by any trade rumors:
— Justin Turpin (@JustinmTurpin) January 10, 2026
“It’s the NBA. I’ve been in trade rumors since my third year… it’s just a part of the NBA. You’ve just got to be where your feet are.” pic.twitter.com/rBAuPPSDLZ
Salida de Simons y alivio financiero
Simons, que había llegado a Boston en el traspaso veraniego que envió a Jrue Holiday a Portland, deja la franquicia tras una campaña de 14.2 puntos por partido (su mejor tramo fue enero, con 15.7). El movimiento no solo reconfigura el backcourt: reduce la factura fiscal de los Celtics de unos 39 millones a cerca de 17 millones de dólares, abriendo flexibilidad para ajustes adicionales.
Contexto del Este y la urgencia competitiva
Boston (31-18) pelea palmo a palmo con los New York Knicks por el segundo lugar del Este, y lo ha hecho sin Jayson Tatum durante toda la temporada por su recuperación del tendón de Aquiles. En ese escenario, la experiencia de Vucević —más de 1,020 juegos de temporada regular y 16 partidos de playoffs— pesa.



