Los Boston Celtics parecían tener todo bajo control. Ganaron 56 partidos, sobrevivieron a la lesión de Jayson Tatum y durante meses volvieron a proyectarse como el gran favorito de la Conferencia Este. Pero la NBA no perdona errores en mayo. Mucho menos cuando desperdicias una ventaja de 3-1 ante unos Philadelphia 76ers que llevaban años siendo el “cliente favorito” de Boston en playoffs. La eliminación no solo dolió. Sacudió toda la estructura de la franquicia.
Hoy la gran pregunta en Estados Unidos no es si Boston seguirá compitiendo. La verdadera duda es otra: ¿ya llegó el momento de romper la fórmula Tatum-Brown?
El triple volvió a traicionar a Boston
Los Celtics construyeron su identidad alrededor del triple, la estadística avanzada y el control matemático del juego. Durante la temporada regular funcionó casi a la perfección. Pero en playoffs apareció otra vez el mismo fantasma.
Cuando el tiro exterior desaparece, Boston se queda sin respuestas.
Según datos de la NBA y Yahoo Sports, los Celtics fueron prácticamente invencibles cuando superaron el 35% en triples. Pero cuando no lo hicieron, el equipo se desplomó ofensivamente. El problema volvió a explotar contra Philadelphia, especialmente en los cierres de partido.
La crítica también cayó sobre Joe Mazzulla. Muchos analistas en Estados Unidos consideran que el técnico fue demasiado rígido tácticamente y nunca encontró ajustes reales cuando Tyrese Maxey y VJ Edgecombe comenzaron a castigar desde afuera.
Jayson Tatum volvió tras su lesión, pero Boston terminó golpeado en playoffs.Menos estrellas y más huecos
Boston ya no tiene la profundidad monstruosa del equipo campeón de 2024. Las salidas de Jrue Holiday, Al Horford y Kristaps Porziņģis dejaron huecos enormes, especialmente en defensa.
El equipo logró competir gracias a grandes actuaciones de Jaylen Brown y Derrick White, pero en el séptimo partido quedó claro que la plantilla estaba limitada. Mazzulla terminó utilizando jugadores con muy poca experiencia en playoffs buscando desesperadamente una reacción.
Y allí aparece otro tema delicado: la salud de Jayson Tatum.
Aunque su regreso tras la lesión de Aquiles fue impresionante, las molestias físicas siguen generando preocupación dentro y fuera de Boston. En la NBA existe miedo de que Tatum nunca vuelva a ser exactamente el mismo jugador dominante físicamente.
Giannis Antetokounmpo vuelve a sonar como posible objetivo de Boston.¿Giannis cambia todo?
El nombre de Giannis Antetokounmpo ya comenzó a sonar alrededor de Boston y la posibilidad no parece tan descabellada como hace unos meses.
El dos veces MVP encajaría perfectamente en el sistema de los Celtics, ataca el aro, genera espacios y solucionaría uno de los mayores problemas ofensivos del equipo.
Además, Giannis ha elogiado públicamente la cultura creada por Joe Mazzulla, algo que en la NBA moderna suele tener mucho peso.
Sin embargo, mover a Jaylen Brown sería una decisión sísmica para una franquicia que lleva años apostando por continuidad.
La decisión que puede cambiar la NBA
Boston entró a la temporada intentando sobrevivir. Terminó saliendo de playoffs con más preguntas que respuestas. Los Celtics siguen siendo contendores, pero ya no parecen invencibles. Y cuando una franquicia poderosa empieza a dudar de su identidad, cualquier locura puede convertirse en realidad.
¿Se mantendrá intacta la dupla Tatum-Brown o Boston irá con todo por Giannis?



