Una racha sin goles que no se veía desde hace 114 años terminó pasando factura. El Chelsea decidió cortar por lo sano y anunció la destitución de Liam Rosenior tras la dura derrota 3-0 ante Brighton, en un momento crítico de la temporada.
El técnico de 41 años apenas duró tres meses en el cargo, tras asumir en enero luego de la salida de Enzo Maresca. Aunque su inicio generó cierta esperanza, el equipo se desplomó rápidamente.
Una crisis histórica que encendió las alarmas
El dato es brutal que impacta, son las cinco derrotas consecutivas sin marcar un solo gol, la peor racha ofensiva del club en más de un siglo. En la Premier League, el equipo dejó de competir incluso ante rivales directos, mientras que en Europa fue ampliamente superado por el PSG.
La caída ante Brighton fue la gota que derramó el vaso. La directiva, que inicialmente planeaba esperar hasta el final de temporada, no aguantó más.
Rosenior no logró consolidar su liderazgo dentro del vestuario.Vestuario dividido y presión interna
Más allá de los resultados, el ambiente interno tampoco ayudó. Según reportes, figuras del vestuario como Enzo Fernández y Marc Cucurella no estaban cómodos tras la salida de Maresca.
Rosenior, señalado como apuesta directa del grupo propietario BlueCo, nunca logró consolidar su liderazgo. Incluso su perfil mediático lo convirtió en blanco de críticas en redes sociales.
Indemnización millonaria y cambio inmediato
Pese a haber firmado un contrato largo, el técnico saldría con una compensación cercana a los 26 millones de dólares, tras la rescisión anticipada.
El club confirmó que Calum McFarlane asumirá de forma interina mientras buscan un nuevo entrenador que logre rescatar la temporada y mantener vivas las aspiraciones europeas.
Un gigante herido que busca respuestas
El Chelsea vuelve a quedar en evidencia, con proyectos que arrancan con ilusión y terminan en caos. La falta de estabilidad en el banquillo ya es una constante preocupante.
Ahora la pregunta es clara: ¿quién se atreve a tomar este equipo en crisis?



