El nuevo ciclo arrancó con suspenso. La selección de Costa Rica evitó una derrota en su debut bajo el mando del técnico argentino Fernando Batista tras empatar 2-2 ante Jordania en un amistoso que tuvo de todo: fallos, reacción y un cierre de película.
Un primer tiempo sin chispa
Durante la primera mitad, el partido fue más táctico que emocionante. Costa Rica intentó manejar la pelota, pero le faltó profundidad, mientras Jordania apostó por el orden y el juego directo.
El resultado: un 0-0 que reflejó más cautela que ambición. Poco peligro y muchas dudas en ataque.
Jordania golpea y pone contra las cuerdas a los ‘Ticos’
El segundo tiempo cambió el libreto. Jordania abrió el marcador al minuto 50 con un penal de Baha’ Faisal y, con el impulso, amplió la ventaja al 76’ con Ibrahim Sabra.
El 2-0 parecía sentencia. Costa Rica lucía desconectada, sin ideas claras y con errores que encendían las alarmas en este arranque de proceso.
Reacción tardía, pero efectiva
Cuando el partido se escapaba, apareció la reacción. Al minuto 84, Josimar Alcócer descontó tras haber fallado previamente un penal, encendiendo la esperanza. Y cuando todo apuntaba a derrota, Warren Madrigal apareció en el 90+1 con un cabezazo que firmó el 2-2 definitivo.
Un empate que supo a alivio.



