Este domingo la NFL amanece con la presión en el cuello. La Ronda de Comodines entra en su fase más pesada y los equipos que salen al campo hoy saben que no hay margen: ganar o empacar. El camino al Super Bowl ya no es promesa, es obligación.
Duelo de gigantes en Filadelfia
El plato fuerte del día se sirve en el Lincoln Financial Field. Eagles y 49ers se vuelven a cruzar con la historia reciente pesando en la espalda. Filadelfia defiende su corona con Jalen Hurts al mando, cuidando el balón y moviendo la ofensiva con paciencia.San Francisco llega con dudas físicas, pero con un cuerpo técnico que ya demostró saber navegar tormentas. La presión que ejerzan —o no— sobre el mariscal rival puede definir la noche.
Bills bajo fuego en Jacksonville
Buffalo visita a Jaguars con una estadística incómoda: Josh Allen nunca ha ganado playoffs fuera de casa. Jacksonville, sólido toda la campaña y fuerte en su estadio, sabe que este partido puede terminar de ganarle respeto a toda la liga. El margen de error es microscópico.
Foxborough vuelve a latir en enero
Por la noche, Patriots reciben a Chargers en un Gillette Stadium que no vivía playoffs desde 2020. New England, impulsado por Drake Maye y una defensa que presiona sin descanso, enfrenta a unos Chargers golpeados por lesiones y dudas en su ofensiva. La localía pesa y mucho.
Rodgers se prepara para la noche más fría del año.El lunes se cierra con acero y frío
Texans y Steelers cierran la Ronda de Comodines en Monday Night Football. Aaron Rodgers recupera a D.K. Metcalf y sabe que su brazo será clave bajo las condiciones de Pittsburgh. C.J. Stroud tendrá que responder fuera de su zona de confort y bajo presión máxima.



