La NBA está cansada del tanking y esta vez va en serio. La liga, según ESPN, estudia medidas drásticas para frenar una práctica que viene dañando la competencia y alejando a los fanáticos. Pero el problema es que el remedio podría terminar siendo peor que la enfermedad.
¿Qué es el tanking y por qué molesta tanto?
El tanking es cuando un equipo pierde a propósito, o toma decisiones para perder, con el objetivo de quedar entre los peores de la liga y así obtener una mejor selección en el Draft, donde llegan las futuras estrellas de la NBA. Para lograrlo, muchas franquicias: venden a sus mejores jugadores, juegan con plantillas débiles, “descansan” a figuras con lesiones menores y evitan reforzarse.
Todo con un solo objetivo: asegurar la próxima superestrella.

Las ideas que estudia la liga
Entre las propuestas que analiza la NBA están: limitar las protecciones de selecciones del Draft, impedir que un equipo elija en el top 4 dos años seguidos y congelar las posiciones de lotería después del 1 de marzo.
Sobre el papel suena bien, pero en la práctica podría provocar que los equipos empiecen a tanquear incluso antes, armando plantillas débiles desde octubre y dañando todavía más el producto.
El dilema de la paridad
El Draft existe para ayudar a los peores equipos a levantarse y mantener la liga pareja. Si se les quita esa herramienta, muchos quedarían atrapados en el fondo por años. Ejemplos como Utah o Washington muestran lo cruel que puede ser la mala suerte en la lotería. Mientras tanto, otros, como San Antonio con Victor Wembanyama, prueban que la suerte pesa tanto como la buena gerencia.


