La bandera nacional volvió a tener olor a fútbol, orgullo y ansiedad mundialista. En el Salón Amarillo del Palacio de Las Garzas, el presidente José Raúl Mulino entregó el pabellón nacional a Erick Davis, uno de los capitanes de la Selección Mayor de Fútbol, en un acto que tuvo más de ceremonia oficial: fue un abrazo simbólico a una Roja que se prepara para representar al país en el Mundial de la FIFA 2026.
José Córdoba forma parte de la generación panameña que vuelve a poner al país en el Mundial.La Roja recibió respaldo en Las Garzas
Mulino destacó el esfuerzo de los jugadores y del cuerpo técnico por colocar nuevamente a Panamá en la vitrina más grande del fútbol. Clasificar por segunda vez a un Mundial absoluto no es cualquier mandado: el país solo había vivido esa emoción en Rusia 2018, cuando la selección debutó en una Copa del Mundo y marcó sus primeros goles mundialistas.
José Córdoba saluda al presidente Mulino.El mandatario dijo que este momento quedará guardado en la historia deportiva panameña y pidió transmitirle buena vibra al equipo desde casa. “No hay nada más importante en este momento en la agenda nacional que disfrutar verlos”, expresó ante la delegación.
Erick Davis recibió el pabellón nacional de manos del presidente Mulino antes del Mundial 2026.Erick Davis cargó la bandera
El pabellón fue entregado a Erick Davis, jugador de amplia trayectoria con la selección y uno de los rostros de liderazgo dentro del grupo. El gesto no fue menor: simboliza que Panamá no solo viaja con una plantilla, sino con un país entero empujando desde la gradería emocional.
Thomas Christiansen recibió el pasaporte panameño de manos del presidente Mulino en Las Garzas.El acto también dejó otra imagen llamativa: Thomas Christiansen recibió el pasaporte nacional panameño de manos del presidente. El técnico, que condujo a Panamá a esta nueva clasificación, fue arropado en una ceremonia donde el fútbol volvió a mezclarse con identidad nacional.
Edgar Yoel Bárcenas entregó una camiseta oficial de Panamá al presidente José Raúl Mulino.Bárcenas llevó el regalo rojo
Edgar Yoel Bárcenas, en representación de los jugadores, entregó al presidente una camiseta oficial de la selección. En la actividad también participaron autoridades como Juan Carlos Orillac, Miguel Ordóñez y Manuel Arias, además del cuerpo técnico y la delegación oficial.
Un país cerrado a la banda con la camiseta roja
Panamá llega a este Mundial con una carga emocional distinta. Ya no es la selección que solo quería estrenarse: ahora vuelve con experiencia, con una generación más madura y con un país que se reconoce futbolero. Mulino lo resumió con una frase de esas que calan en la calle: “Aquí tienen un pueblo cerrado a la banda con la camiseta de rojo”. Y sí, desde ya, Panamá empieza a jugar su partido más largo: el de la ilusión nacional.



