Panamá no fue a Berna a pasear. Fue a competir, a mirar de frente a potencias de la esgrima mundial y a dejar una marca que ya suena grande para el deporte nacional. El equipo masculino de espada, dirigido por Jorge Valdés e integrado por Arturo Dorati, José Quirós, Julio Arias e Isaac Dorati, terminó en el puesto 14 entre 41 equipos en la Copa Mundial Berna 2026, una actuación histórica para la esgrima panameña.
Primero India, luego un Japón de película
El camino arrancó en la Tabla de 64, donde Panamá venció 45-39 a India. Ese triunfo abrió la puerta a un duelo de mayor voltaje: Japón, una selección con peso olímpico y nombres de talla mundial. Allí llegó uno de esos momentos que se guardan en la memoria deportiva: Panamá ganó 32-31 en un cierre dramático, de esos que se viven punto por punto y con el corazón apretado.
El equipo masculino de espada dejó a Panamá bien parado en territorio suizo.
José Quirós, Arturo Dorati, Isaac Dorati y Julio Arias firmaron una actuación memorable.Arturo Dorati cerró ante un campeón olímpico
El remate tuvo nombre propio. Arturo Dorati cerró el enfrentamiento por Panamá ante Koki Kano, campeón olímpico de espada individual en París 2024. Kano derrotó al francés Yannick Borel 15-9 en aquella final olímpica, un dato que le mete más peso al triunfo panameño en Berna. No fue cualquier rival: fue uno de los mejores espadistas del planeta.
Hong Kong frenó el sueño, no la hazaña
En la Tabla de 16, Panamá cayó 36-45 ante Hong Kong. Pero el golpe no borra lo conseguido. La delegación nacional quedó entre las mejores 14 del mundo en una Copa del Mundo registrada por la Federación Internacional de Esgrima dentro de sus resultados oficiales de espada masculina en Berna.
Una señal clara para el deporte panameño
Este resultado habla del crecimiento, el trabajo técnico y una generación que ya se atreve a competir contra países con mayor tradición en la pista. Panamá encontró en Berna una vitrina poderosa y obligó al mundo de la esgrima a mirar hacia el istmo.



