España afronta este viernes uno de sus desafíos más exigentes de la Copa Mundial de la FIFA 2026. La selección dirigida por Luis de la Fuente se medirá a Bélgica en Los Ángeles por un boleto a las semifinales, en un enfrentamiento que reúne a dos equipos invictos durante el tiempo reglamentario del torneo y que revive una rivalidad con antecedentes inolvidables en la historia mundialista.
João Neves disputa el balón con Lamine Yamal durante el partido de octavos de final del Mundial 2026 entre Portugal y España. EFE/EPA/CHRISTOPHER NEUNDORFUna España que llega en gran momento
La Roja ha elevado su nivel desde el inicio de las eliminatorias. Primero goleó 3-0 a Austria y posteriormente eliminó a Portugal gracias a un agónico gol de Mikel Merino en el tiempo añadido, confirmando el crecimiento de un equipo que combina juventud, experiencia y una sólida estructura táctica.
Rodri se ha consolidado como el equilibrio del mediocampo, mientras que Pedri y Dani Olmo marcan el ritmo ofensivo. En ataque, Lamine Yamal continúa consolidándose como una de las grandes revelaciones del campeonato y uno de los futbolistas más desequilibrantes del torneo.
Los jugadores de la selección belga celebran el gol marcado por Lukaku. Foto: EFEBélgica apuesta por la experiencia
Los Diablos Rojos llegan con confianza después de una espectacular remontada ante Senegal y una contundente victoria 4-1 sobre Estados Unidos en octavos de final. El equipo del técnico Rudi García mantiene como principales referentes a Kevin De Bruyne, Thibaut Courtois y Romelu Lukaku, quienes representan el último gran capítulo de la denominada “generación dorada” belga.
Lukaku también persigue su lugar en la historia. Con ocho goles mundialistas igualó registros históricos de figuras como Diego Maradona, Rudi Völler y Rivaldo, consolidándose entre los máximos goleadores de la Copa del Mundo.
Un historial con cuentas pendientes
España y Bélgica solo se han enfrentado dos veces en un Mundial y el balance está completamente igualado.
El primer duelo ocurrió en México 1986, cuando Bélgica eliminó a España en una dramática tanda de penales durante los cuartos de final, uno de los episodios más dolorosos para el fútbol español. Cuatro años después, en Italia 1990, La Roja se tomó revancha con un triunfo por 2-1 durante la fase de grupos.
Ahora escribirán un nuevo capítulo en una eliminatoria que promete intensidad de principio a fin.
Mucho más que un pase a semifinales
Para España, el partido representa la oportunidad de acercarse a una segunda estrella mundial después del histórico título conseguido en Sudáfrica 2010. Para Bélgica, puede significar la última gran oportunidad de una generación que marcó época en el fútbol europeo.
El ganador se instalará entre las cuatro mejores selecciones del Mundial y mantendrá intacto el sueño de conquistar el título. Todo apunta a un duelo de alto nivel entre dos estilos distintos, pero con un mismo objetivo: seguir vivos en la Copa del Mundo.
¿Quién dará el golpe y avanzará a las semifinales?


