El patinaje artístico siempre ha sido sinónimo de gracia y disciplina, pero la húngara Eszter Szombathelyi le añadió un ingrediente inesperado: la cuerda de saltar.
En Sun Valley, Idaho, la atleta de 40 años de edad combinó su talento sobre hielo con un elemento acrobático que la llevó a los libros de historia.
Con sus patines puestos y la mirada fija en un nuevo desafío, Eszter completó 136 saltos de cuerda en un solo minuto. La cifra no solo impresiona por la resistencia y el control necesarios, sino porque dejó muy atrás el objetivo oficial de 45 saltos fijados por Guinness World Records. La marca fue certificada y la noticia ha dado la vuelta al mundo.
Eszter no es una desconocida en el deporte: ha sido campeona nacional junior y senior en Hungría, y su trayectoria la ha colocado entre las referentes del patinaje de su país. Ahora, su récord une dos mundos: el arte sobre hielo y el dinamismo de una acrobacia clásica, el salto de cuerda.
Tras la hazaña, Szombathelyi confesó que su intención no era solo marcar un número histórico, sino inspirar a otros patinadores y artistas a innovar. “Quiero que sueñen en grande, que entiendan que todo es posible si uno se atreve”, dijo emocionada al recibir la certificación de Guinness.



