Old Trafford vivió otra noche de infarto, como aquellos tiempos de Sir Alex Ferguson. Cuando parecía que el Manchester United dejaba escapar puntos clave, apareció Benjamin Sesko en el tiempo añadido para firmar un 3-2 vibrante ante Fulham y mantener encendida la ilusión europea. El equipo de Michael Carrick volvió a responder bajo presión, con fútbol, carácter y una dosis de épica que hizo rugir a las gradas.
Amad, Mbeumo y Cunha festejan el gol tras una jugada de alto voltaje en Old Trafford.El United pega primero
El partido arrancó con intensidad y el United tomó ventaja temprano. Tras una falta revisada por el VAR que quedó fuera del área, Bruno Fernandes colgó el balón y Casemiro ganó en el aire para marcar de cabeza. El dominio local se consolidó tras el descanso, cuando Matheus Cunha culminó una jugada de sello brasileño con un remate preciso desde un ángulo cerrado.
La ilusión de Kevin Mbabu se hizo humo al observar incrédulo cómo el gol de Sesko apagó su festejo en Old Trafford, segundos antes al anotarle a Lammens.Los aguerridos de Fulham no se rinden
El Fulham, uno de los equipos más en forma del tramo reciente, reaccionó con empuje. Un gol anulado por el VAR encendió la polémica y, minutos después, Raúl Jiménez transformó un penal para meter el partido en candela. Ya en el tiempo añadido, Kevin sacó un derechazo al segundo palo que silenció Old Trafford y puso el 2-2.
📹🚨| Benjamin Sesko has potentially won us the game #MUFC pic.twitter.com/GKDRUXSdzv
— UtdJoshua (@UtdJoshua03) February 1, 2026
El golpe final de ‘Air’ Sesko
Cuando el empate parecía definitivo, el United mostró carácter. Dos minutos después, Fernandes filtró un pase perfecto y Sesko definió con autoridad desde 12 yardas. Fue su cuarto gol en los últimos cuatro partidos, una respuesta directa a las críticas y un premio a la insistencia de un equipo que no bajó los brazos.
Con esta victoria, el Manchester United suma su tercer triunfo consecutivo, se mete cuarto y refuerza su candidatura a la próxima Champions. Carrick sigue invicto y la directiva empieza a tomar nota, mientras la afición exige cambios fuera del campo. Drama, goles y esperanza roja. Old Trafford volvió a vivir el ‘Fergie Time’.


