En una Praga congelada y con el termómetro marcando -6 grados, el Barcelona sacó pecho. Con doblete de Fermín López, el equipo azulgrana venció 4-2 al Slavia de Praga y se mantiene con vida en la pelea por avanzar directo a los octavos de la Liga de Campeones.
Fermín López celebrando uno de sus goles en la noche helada de Praga.Al minuto 10, Tomas Holes cobró un córner y Vasil Kusej empujó la pelota a la red para el 1-0 local. El Slavia jugaba su última carta, pero el Barça no se escondió. Al 34’, Fermín sacó un derechazo potente al primer palo y puso el empate. Ocho minutos después, el mismo Fermín se inventó un disparo curvado que silenció el estadio, 2-1 y control del partido.
Un empate raro y dominio total
Antes del descanso llegó el 2-2 en una jugada poco común: el balón rebotó en el hombro de Robert Lewandowski tras un córner y terminó dentro. Gol en propia puerta y pausa obligada. En la segunda mitad, ya sin Lamine Yamal por sanción, el Barça tomó el mando sin discusión.
El técnico Hansi Flick movió el banco y le salió redondo. Entraron Dani Olmo y Marcus Rashford. Olmo la clavó al ángulo desde fuera del área para el 3-2, y luego Rashford asistió a Lewandowski, que definió con el muslo para el cuarto.
El Barça es noveno y ahora necesita ganar en casa al Copenhague y mirar de reojo otros resultados para evitar el repechaje.



