Cuando el reloj marque el inicio del duelo divisional entre los Chicago Bears y los Los Angeles Rams en Soldier Field este domingo, los fanáticos no solo verán un juego de alto voltaje, también sentirán un clima que promete ser uno de los más duros de la temporada. La temperatura se pronostica alrededor de 5 °F (-15 °C) con ráfagas fuertes de viento que podrían hacer que la sensación térmica baje aún más.
Clima que pesa como rival
El frío no es nuevo para la historia de la NFL. Partidos legendarios como el Ice Bowl de 1967, con -13 °F y sensación de -48 °F en Green Bay, siguen siendo sinónimo de resistencia extrema. Otros choques gélidos en playoffs ocurrieron en Cincinnati en 1981 y Minnesota en 2016, todos con sensación térmica bajo cero. Y más recientemente en 2008, los Giants se enfrentaron al frío brutal en Green Bay con una sensación de -23 °C.
GOOD LUCK TO THE LA #RAMS AND MATTHEW STAFFORD THIS WEEK.
— MLFootball (@MLFootball) January 15, 2026
Stafford has a 1-8 record in bad weather and has the worst statistics of his career.
CHICAGO IS ABOUT TO BE HELL: pic.twitter.com/anoPeC9t4i https://t.co/hZVTIshg0w
En el caso de este Bears–Rams, los pronósticos prevén una noche donde ni los más duros querrán quedarse quietos antes de que caiga el balón. El viento cortante y el frío seco encenderán el “Bear Weather”, una tradición local que presume que jugar en -10 °C o menos no es un obstáculo, sino una ventaja.
Estrategias contra el frío
Desde probar calentadores hasta entrenar sin calor artificial, los Bears han optado por “aclimatar” sus cuerpos a condiciones duras. El campo, aunque equipado con sistemas de calefacción bajo la cancha, no puede evitar que el aire y el viento cómplice bajen el termómetro.
El estadio Soldier Field muestra su peor cara con temperaturas bajo cero y viento helado para el partido de playoffs entre los Rams y Bears.Aunque la ofensiva de los Rams está diseñada para ser dominante, el entorno podría cambiar la dinámica del juego. Si las condiciones empeoran y la nieve comienza a caer durante el partido, el clima se convierte en un factor que favorece a Chicago. Los Bears, acostumbrados a jugar en estas condiciones extremas, podrían centrarse más en un juego físico y en la seguridad del balón, donde la resistencia se vuelve clave. Si el clima convierte el partido en una guerra de desgaste físico, los Bears podrían aprovechar su fortaleza.
Matthew Stafford y los Rams enfrentan las inclemencias del tiempo en Chicago, donde el frío podría ser un rival más.Los Rams no están condenados, pero...
Los Rams, que vienen de un triunfo ajustado en la ronda de comodines, cruzan desde el cálido sur californiano a este clima extremo sin prácticas largas de adaptación. Su mariscal Matthew Stafford ha lidiado antes con el frío, pasó 12 temporadas en la NFC Norte, y ha dicho que lo ve como “parte del juego”, aunque sus números recientes en condiciones adversas plantean dudas.
Eso no significa que los Rams estén condenados al fracaso. Sin embargo, si el juego se transforma en un enfrentamiento físico donde la protección del balón y la resiliencia son primordiales, el clima de Soldier Field podría convertirse en el aliado más confiable de los Bears. El terreno resbaladizo y las bajas temperaturas siempre favorecen a aquellos que están acostumbrados a luchar contra el hielo.
La historia pesa, pero se juega ahora
Si este juego cumple con las proyecciones, se sumará a la lista de clásicos helados. La historia de la NFL está llena de duelos donde el clima mandó, desde finales míticas hasta rondas divisionales donde el rival más duro no fue el equipo rival, sino el frío mismo. Soldier Field podría escribir otro capítulo el domingo.



