Panamá ya no es sorpresa, es proceso. Mientras las selecciones nacionales regresan a los grandes torneos, la Federación Panameña de Fútbol (FPF) fortalece su estructura con el respaldo del FIFA Forward Programme. El impulso más visible: el nuevo Centro de Alto Rendimiento (CAR), presentado ante la Subdivisión de Federaciones Miembro de América.
Según Matthew De Roche, director de desarrollo de la FPF, el apoyo financiero de la FIFA ha sido determinante para ejecutar el proyecto por fases, optimizando recursos y garantizando sostenibilidad institucional. El CAR concentrará en un solo espacio la preparación integral de todas las selecciones, desde juveniles hasta la absoluta.
Marta Cox (d) de Panamá reacciona este jueves, en un partido amistoso entre las selecciones de Panamá y Bolivia en el estadio Rommel Fernández Gutiérrez en Ciudad de Panamá (Panamá). EFE/ Eliécer Aizprúa Banfield
Resultados que ya se notan
Los números respaldan el discurso. La selección femenina debutó en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023, donde el gol de Marta Cox ante Francia quedó grabado en la memoria colectiva.
En masculino, Panamá se mantiene desde 2023 dentro del top 50 del ranking FIFA y disputará la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras quedar ubicada en el Grupo L junto a Croacia, Ghana e Inglaterra.
La Roja dio el golpe histórico y clasificó al Mundial 2026.El crecimiento también se refleja en las bases. La clasificación a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Catar 2026 marca la quinta participación histórica del país en esta categoría.
La voz de Felipe Baloy
El técnico Felipe Baloy, hoy seleccionador Sub-17, logró un hecho histórico, clasificar a Panamá como jugador y ahora como entrenador. Para él, el desarrollo responde a un ecosistema estructurado: formación temprana, profesionalización de entrenadores, infraestructura y gobernanza eficiente.
Además, destacó que la ampliación anual del Mundial Sub-17 abre nuevas puertas para los jóvenes talentos panameños.
Panamá compite, clasifica y sueña
La FPF apuesta a que el CAR se convierta en la base del fútbol nacional durante décadas. No es solo cemento y grama; es planificación estratégica. Pero ahora lo hace con estructura. Y cuando el proceso reemplaza la improvisación, los Mundiales dejan de ser milagros para convertirse en metas alcanzables.


