La pista del Hipódromo Presidente Remón se prepara para un fin de semana que no será uno cualquiera. Dos clásicos pondrán a prueba a lo mejor de la nueva generación equina, con ejemplares tresañeros que llegan con hambre de protagonismo y con premios que no pasan desapercibidos.
Clásico que calienta motores este domingo
Este domingo 22 de marzo, el óvalo juandieño será escenario del Clásico Éric Gómez,por 23 mil 600 dólares, en mil 700 metros, y estarán en competencia siete potrancas tresañeras estadounidenses que son: ‘Volatile Girl’, con monta del jinete Lorenzo Lezcano, 114 libras, gabela de (3-1): ‘Gold Basin’ con guía de Jimmy R. Carrión, 119, (2-1); ‘La Regente’, la lleva Ismael Velásquez, 114, (5-1); ‘My Lover’, la monta Nelson A Pittí, 114, (4-1); ‘Aradia’, monta el juvenil Yonis Lasso, 119, (5-2); ‘Ataviada’, guiada por Luis E Arango, 119, (3-2), y ‘Sol Triny Carol’, que será montada por el jinete Ariosto Delgado, 114 libras y momios de (9-2).
Gold Basin voló en los metros finales y sigue sin conocer la derrota.La cita fuerte llega el 29 de marzo
Una semana después, el domingo 29, se disputará el Clásico Alberto (Pitín) De Obarrio y Archibald De Obarrio Boyd (G3), con bolsa de 20 mil dólares. La prueba también será en 1,700 metros, pero con un grupo de machos tresañeros que vienen marcando el paso.

En la lista destacan nombres como ‘Showtime’, ‘Full Inox’, ‘Samus’, ‘Sol Abuelo Carlos’, ‘Le Tourniquet’, ‘Into Justice’, ‘Come Candela’, y ‘El Sajón’.. Todos llegan con credenciales que anticipan una carrera cerrada, donde cualquier descuido puede costar caro.
Dos pruebas, un mismo objetivo
Ambos clásicos representan una vitrina importante para los ejemplares jóvenes que buscan consolidarse en la hípica nacional. No se trata solo del premio, sino de posicionarse en el radar de futuras competencias de mayor nivel.
El Remón no baja la guardia
El Hipódromo Presidente Remón se convierte nuevamente en el epicentro de la emoción hípica. Dos clásicos, dos historias y una misma expectativa: ver quién responde cuando la presión aprieta. La mesa está servida… y la pista lista.



