El Mundial 2026, que aún ni rueda el balón, ya está metido en terreno caliente. La selección de Irán podría cambiar de sede y jugar sus partidos en México, una posibilidad que ya está sobre la mesa tras tensiones con Estados Unidos por temas de seguridad y visas.
Irán busca salida: seguridad y visas en el centro del conflicto
La polémica explotó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump afirmara que Irán es “bienvenido”, pero sugirió no asistir por su propia seguridad. Incluso admitió que no puede garantizar protección total en territorio estadounidense.
🇮🇷🇲🇽 | Ayer selección de fútbol soccer femenil Iraní pedía 🆘 en Australia, y ahora el embajador de aquel país en México abrió la puerta a jugar el Mundial 2026 en territorio mexicano.
— PERIÓDICO SupreMo 🔴 (@Diario_Supremo) March 11, 2026
Irán agradeció a México el llamado a la paz; y su vez Abolfazl Pasandideh, instó a un mayor… pic.twitter.com/sul7Dn8sJF
Esto encendió las alarmas en la Federación iraní (FFIRI), que inició conversaciones con la FIFA para mover sus partidos fuera de EE.UU. La embajada de Irán en México fue más directa: propuso formalmente trasladar los encuentros al país azteca ante la supuesta falta de cooperación en visas y logística.
México se mete en la jugada… pero FIFA pone freno
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que la opción está en análisis. “Sí es factible… se está viendo con la FIFA”, dijo, dejando claro que el país podría asumir esos partidos si se concreta el cambio.
Sin embargo, desde la FIFA el mensaje es más frío. El organismo aseguró que mantiene contacto con todas las federaciones, pero espera que el calendario anunciado en diciembre se respete. En otras palabras: por ahora, no hay cambios oficiales.
Un rompecabezas logístico y político
Mover partidos no es cualquier cosa. El Mundial 2026 será organizado por Estados Unidos, México y Canadá, con una planificación milimétrica en sedes como Inglewood y Seattle, donde Irán tenía programados sus juegos ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.
Cambiar sedes implicaría ajustes en seguridad, logística, transporte y derechos de transmisión, además de un delicado equilibrio político entre los países anfitriones.
El balón aún no rueda… pero ya hay presión
El caso de Irán deja claro que el Mundial 2026 no solo se jugará en la cancha, sino también en el tablero político. Por ahora, FIFA mantiene el plan, pero México ya levantó la mano.
La pregunta queda en el aire: ¿pesará más el calendario o la presión internacional? Sigue nuestras actualizaciones para no perderte ningún giro de esta historia.


