Después de años de rumores, negociaciones caídas y expectativas frustradas, la pelea entre Anthony Joshua y Tyson Fury finalmente está firmada. El anuncio del promotor Eddie Hearn confirmó lo que muchos fanáticos esperaban: el combate más importante en la historia del boxeo británico se realizará este mismo año.
It's happening.
— Netflix (@netflix) April 11, 2026
Tyson Fury vs. Anthony Joshua. This autumn from the UK. LIVE only on Netflix. pic.twitter.com/tG2CkdDdhK
El duelo, que apunta a noviembre, marcará el cierre de una rivalidad que lleva más de una década cocinándose entre dos de los nombres más grandes del peso pesado moderno.
Un camino previo con pruebas y presión
Antes de ese esperado choque, Joshua deberá subir al ring el 25 de julio en Riad frente al albanés Kristian Prenga. Aunque el rival no tiene el mismo nivel mediático, su récord —20 nocauts en 21 victorias— lo convierte en una prueba seria para medir el estado actual del británico.
Joshua viene de un periodo complicado. Tras su nocaut a Jake Paul en diciembre, su carrera quedó en pausa por un accidente personal en Nigeria y varias lesiones, incluyendo problemas en el codo y hombro. Ahora, bajo la guía de Oleksandr Usyk, busca reconstruirse física y mentalmente.
La chispa que encendió todo
El ambiente ya se venía calentando. Hace semanas, Joshua y Fury coincidieron en el Tottenham Hotspur Stadium, donde el primero lanzó una frase que encendió la rivalidad: “Yo soy el casero”. Una línea que rápidamente se volvió viral y que refleja el nivel de tensión entre ambos.
Fury, por su parte, viene de vencer a Arslanbek Makhmudov tras regresar de un retiro de 16 meses, demostrando que sigue siendo una amenaza dominante en la división.


