Cinco luces rojas. Silencio tenso. Veinte pilotos listos para pisar el acelerador. En la Fórmula 1 2026, ese instante se convirtió en el nuevo campo de batalla. Y mientras varios equipos todavía afinan coreografías mecánicas para evitar el temido “turbo lag” (es el pequeño retraso que ocurre entre el momento en que el piloto pisa el acelerador y cuando el motor realmente entrega toda la potencia en un auto con turbocompresor), Ferrari ya tenía la jugada estudiada.
Sin MGU-H, el turbo vuelve a mandar. Turbo más pequeño, respuesta más rápida en la salida.El adiós al MGU-H cambió todo
El nuevo reglamento eliminó el MGU-H, el sistema que mantenía el turbocompresor girando electrónicamente. Sin esa ayuda, los pilotos ahora deben mantener el motor revolucionado por varios segundos para presurizar el turbo antes de la salida. El resultado, trae procedimientos más lentos, mayor riesgo de sobrecargar la batería y largadas menos explosivas. En un deporte donde milésimas valen oro, ese detalle pesa.
El nuevo motor de Ferrari sin MGU-H apuesta por un turbo más pequeño y respuesta más rápida.
Motor Ferrari, el único sin turbo dividido: las razones de una elección sin remordimientos: — Ferrari sigue siendo el único equipo que ha utilizado consistentemente un diseño de turbocompresor compacto en lugar de adoptar la arquitectura de turbo dividido utilizada por Mercedes, Honda y Renault.La astucia roja: El turbo más pequeño
Mientras la mayoría reaccionó tarde, Ferrari apostó desde 2024 por un turbocompresor más pequeño. ¿La lógica? Un turbo compacto alcanza presión ideal más rápido.
En pruebas en Bahréin, los Ferrari mostraron salidas más limpias y agresivas. Incluso equipos clientes con motor Ferrari evidenciaron el mismo patrón. El mensaje fue claro: el equipo de Maranello anticipó el problema antes que nadie.
La FIA interviene, pero no del todo
Tras las primeras pruebas, algunos equipos presionaron a la FIA para modificar el procedimiento de largada. Ferrari se opuso. Su argumento fue simple, diseñaron su motor bajo este reglamento.
La solución final fue una luz azul parpadeante que da una ventana clara de preparación antes del semáforo. Un ajuste que equilibra la seguridad, pero no elimina por completo la ventaja roja.
En la nueva temporada que esta por empezar, Ferrari no solo construyó un motor; leyó el reglamento con lupa. Cuando las luces se apaguen en Australia, el primer metro podría definir la carrera. Y ahí, Maranello parece tener medio carro de ventaja.
¿Será suficiente para Ferrari y marcar su huella esta temporada?



