No fue una derrota. No fue un mal planteamiento. Fue solo una frase que fue como un látigo al ego. Cuando Xabi Alonso soltó que el equipo se comportaba como una “guardería”, el vestuario del Real Madrid terminó de resquebrajarse por completo. Desde ese día, nada volvió a ser igual.
La frase que encendió la mecha
La explosión de Xabi Alonso ocurrió en noviembre, cuando, frustrado por la falta de respuesta táctica de sus jugadores, lanzó una de las frases más impactantes de su corta etapa en Madrid: “Esto parece una guardería”. Esa fue la chispa que encendió un vestuario que ya venía arrastrando tensiones desde antes.
Xabi Alonso durante un entrenamiento.Alonso, conocido por su estilo directo y su compromiso táctico, no pudo más con la falta de disciplina de algunas de las estrellas. La expresión reflejaba no solo el agotamiento del técnico, sino una crítica hacia un grupo de jugadores que no respondían como él esperaba. Aquella frase quedó resonando en los pasillos de Valdebebas como un grito de desesperación. Xabi esperaba un nivel de profesionalismo que algunos no estaban dispuestos a dar, y lo dijo de manera tajante, sin medir las consecuencias.
🚨 Team talk Xabi Alonso di ruang ganti sebelum kick-off semifinal Supercopa de España 2026 vs. Atléti:
— Seputar Real Madrid (@SeputarMadrid) January 11, 2026
“Jangan memberi apa pun, bersaing, detail kecil yang terfokus, bola mati, ayo! Area kuat di kotak penalti dalam bertahan dan menyerang. Kita dorong! Maju mendorong...”
“Kita… pic.twitter.com/rLfRpxmr1P
Egos grandes, paciencia corta y enfermiza vanidad
El problema no era solo futbolístico. En el vestidor merengue conviven figuras de peso mundial, acostumbradas a liderar, decidir y mandar. Convencerlas de someterse a un sistema colectivo, intenso y rígido, no fue tarea fácil. Jugadores como Kylian Mbappé y Vinicius Junior nunca terminaron de sentirse cómodos con la exigencia constante. Las sesiones tácticas eran vistas como cargadas y, para algunos, excesivas.
Demasiadas voces, poco control
El cuerpo técnico insistía, corregía y ajustaba. Para el plantel, eso se tradujo en saturación. El mensaje se diluyó y el liderazgo de Xabi empezó a perder fuerza. Sin el control que antes daban Toni Kroos y Luka Modric, el mediocampo tampoco ayudó a bajar tensiones dentro del campo.
Kylian Mbappé stopping his teammates from giving Barcelona the champions guard of honor last night. He moved the away. pic.twitter.com/ddDXa3CBLp
— Prince 👑 (@Princeutd1P) January 12, 2026
La autoridad se ha perdido
El episodio del pasillo al Barcelona tras la final de la Supercopa de España terminó de exponer la situación. Xabi pidió un gesto institucional. Mbappé se negó. El técnico retrocedió. Ahí quedó claro quién mandaba… y quién no.
💥 "SOY MOURINHISTA: ir siempre de frente".
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) January 13, 2026
🔥 "Tengo MUCHOS AGUJEROS y las BALAS ME PASAN".
🗣️‼️ Arbeloa dejó muy claro su carácter cuando fue tertuliano en @elchiringuitotv. pic.twitter.com/hYKHu2wlvd
¿Y Arbeloa?
Ahora el reto pasa a Álvaro Arbeloa. El problema de egos sigue ahí. Cambia el entrenador, pero el vestidor es el mismo. Si no hay mano firme y mensaje claro, la “guardería”, según Alonso, puede volver a hacer ruido y causar muchos dolores de cabeza.
El nuevo entrenador del Real Madrid en sustitución de Xabi Alonso, Álvaro Arbeloa (3d, delante), dirige el entrenamiento del equipo en la Ciudad Deportiva de Valdebebas en Madrid este martes. El Real Madrid se enfrenta mañana al Albacete en un partido de octavos de final de la Copa del Rey. EFE/ J.J. GuillénXabi cayó, se levanta Arbeloa, pero detrás hay un vestuario difícil de domar. En el Real Madrid, los egos no perdonan errores, ni palabras de más. Solo queda recordar los tiempos de aquellos entrenadores con carácter y con mano de plomo... ¿Del Bosque? Lo tienes de tarea.
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