España necesitaba una respuesta y la dio con autoridad. Después del inesperado empate ante Cabo Verde, La Roja se sacudió la presión con una goleada 4-0 sobre Arabia Saudí en Atlanta, un triunfo que devuelve la calma antes del cierre de la fase de grupos frente a Uruguay.
El equipo de Luis de la Fuente salió con otra cara: presión alta, circulación rápida y hambre desde el primer minuto. Lamine Yamal, titular por primera vez en un Mundial, tardó apenas 10 minutos en dejar su huella. El joven de 18 años apareció en el segundo palo para empujar un centro de Mikel Oyarzabal y abrir el marcador.
Los jugadores de la selección española, Mikel Oyarzabal y Lamine Yamal, celebran uno de los goles conseguidos durante el partido del Mundial 2026 entre España y Arabia Saudí, este domingo en Atlanta. EFE/ Kenneth Fernández.
Ese gol soltó a España. Oyarzabal, muy criticado tras el debut, respondió con fútbol y goles: asistió a Lamine y luego firmó un doblete en apenas tres minutos, al 21’ y al 24’, para liquidar el partido antes del descanso.
En la segunda parte, un autogol de Hassan Al-Tambakti completó la goleada. Lamine y Oyarzabal fueron sustituidos al descanso, con la tarea hecha. España volvió a sonreír y ahora mira a Uruguay con otro ánimo.


