Dos MVP, 6,522 yardas terrestres acumuladas y apenas 29 años. Lamar Jackson llega a 2026 con un currículum que pocos quarterbacks pueden mostrar, pero también con algo que no tenía hace un año: necesidad de revancha.
Lamar Jackson has been DEALING. 🎯
— SleeperRavens (@SleeperRavenss) August 13, 2026
Another 4k passing yards incoming. pic.twitter.com/mpbpS7VWwz
El quarterback de los Baltimore Ravens pasó de una espectacular temporada 2024, con 4,172 yardas, 41 touchdowns y apenas cuatro intercepciones, a disputar solamente 13 partidos en 2025. Sin embargo, detrás del bajón aparecen números que permiten pensar que Lamar todavía tiene combustible suficiente para regresar a brillar entre los mejores de la NFL esta temporada 2026.
.@criscarter80 on Lamar Jackson and the Ravens … pic.twitter.com/EQQgppCpKT
— trey wingo (@wingoz) August 17, 2026
El brazo de Lamar todavía se mantiene
En 2025, Jackson lanzó para 2,549 yardas, 21 touchdowns y siete intercepciones, completando el 63.6% de sus pases.
El volumen cayó, pero su eficiencia dejó una pista interesante: terminó con 103.8 de passer rating, cuarto mejor de la NFL, pese a perderse cuatro encuentros por lesiones.
Baltimore espera que el nuevo sistema ofensivo permita explotar nuevamente las mejores cualidades del quarterback Lamar Jackson esta temporada.Hay un número todavía más llamativo.
Según NFL Pro Insights, Jackson fue el mejor quarterback calificado de la liga utilizando play-action: registró 147.6 de passer rating, 13.2 yardas por intento y +11.9% en porcentaje de pases completos sobre lo esperado en esas jugadas.
Eso puede ser especialmente importante en 2026.
Lamar Jackson on what he loves about Declan Doyle’s style of coaching:
— JacksonMuse (@Jackson_Muse) August 14, 2026
He’s holding everyone accountable… Once he sees things are not up to his standard, that’s when he steps in.” pic.twitter.com/VknocriUHW
El nuevo coordinador ofensivo Declan Doyle está aumentando las jugadas con Jackson debajo del centro. Más del 80% de sus dropbacks en 2025 habían llegado desde shotgun o pistol. En el campamento ya mostró una adaptación rápida al nuevo concepto.
Y detrás suyo seguirá estando Derrick Henry.
La combinación puede convertir el engaño de carrera en un auténtico dolor de cabeza para las defensivas.
Las piernas serán el termómetro
Aquí aparece la gran interrogante.
Jackson corrió para 915 yardas en 2024, pero bajó hasta solamente 349 en 2025. Las lesiones tuvieron mucho que ver.
No necesita regresar necesariamente a las 1,206 yardas de su histórico 2019. Pero si recupera una parte importante de su explosividad terrestre, Baltimore vuelve a disponer de un quarterback que altera completamente la manera de defender.
Lamar Jackson rushes for his FIFTH TD of the game 😳
— ESPN (@espn) September 25, 2022
(via @Ravens) pic.twitter.com/OwhCXXc7Ro
Y su dimensión histórica ya está asegurada.
Jackson superó a Michael Vick en 2024 para convertirse en el quarterback con más yardas terrestres en la historia de la NFL. Actualmente acumula 6,522.
Tampoco es solamente un corredor extraordinario. Es dos veces MVP: fue elegido unánimemente en 2019 y consiguió 49 de los 50 votos de primer lugar en 2023.
Panamá tendrá un ojo puesto en Baltimore
Y esta temporada habrá un ingrediente particular para los aficionados panameños.
Jaylin Hawkins invited Panamanian families out to today’s practice 🇵🇦💜@Ravens pic.twitter.com/Q1hVfeCx9y
— Ravens Community (@RavensCommunity) August 17, 2026
El safety Jaylinn Hawkins, quien ha hablado públicamente de sus vínculos familiares con Panamá, firmó con Baltimore después de una destacada campaña con New England.
Jaylinn Hawkins getting the best “Welcome to Baltimore” 🤗
— Baltimore Ravens (@Ravens) August 15, 2026
Catch up on Wired before tonight’s game: https://t.co/owFtRHQmSu pic.twitter.com/9lihJDnzOJ
Hawkins fue titular en 15 partidos durante 2025 y terminó como líder de los Patriots con cuatro intercepciones, además de sumar 71 tackles, seis pases defendidos y 1.5 sacks. Baltimore lo contrató por dos temporadas y $10 millones.
Los Ravens proyectan utilizarlo junto a Kyle Hamilton y Malaki Starks en paquetes con tres safeties.
Not a single dull moment 😂
— Baltimore Ravens (@Ravens) August 13, 2026
See more of Jaylinn Hawkins mic’d up in Wired: https://t.co/owFtRHQUI2 pic.twitter.com/xLSR30LKCN
Eso genera además una curiosidad: Hawkins tendrá que enfrentarse regularmente a Jackson durante los entrenamientos.
El panameño de raíces familiares estará tratando de leer los ojos y robarle pases a uno de los quarterbacks más impredecibles de la NFL antes de que ambos salgan a defender los mismos colores los domingos.
¿Lamar puede regresar al Top 5?
Las señales existen.
Baltimore pasó de tener la ofensiva número uno de la NFL en 2024 al puesto 16 en yardas totales en 2025, una caída que provocó cambios importantes. Jesse Minter asumió como nuevo entrenador y Doyle tomó las riendas ofensivas.
Jackson, además, recibió otro golpe al orgullo: cayó del puesto 2 al 69 en el NFL Top 100, listado elaborado con votos de jugadores. Fueron 67 posiciones de descenso.
El quarterback de Baltimore ya mostró durante el campamento una rápida adaptación a los nuevos conceptos ofensivos implementados.Pero existe una curiosidad casi premonitoria, la última vez que Lamar apareció tan abajo fue en 2023, cuando ocupó el puesto 72. ¿Qué ocurrió después? Ganó su segundo MVP y posteriormente encadenó dos apariciones consecutivas como número 2 del Top 100.
Por eso descartarlo parece prematuro.
Si se mantiene saludable, recupera parte de su amenaza terrestre y Doyle consigue explotar el play-action que tan buenos resultados produjo en 2025, Lamar Jackson tiene argumentos estadísticos suficientes para regresar al grupo de los cinco mejores quarterbacks de la NFL.
Baltimore necesita esa versión. Jackson también parece necesitarla.
Y desde Panamá habrá un motivo adicional para seguir la historia, mientras Lamar busca volver a la cima, Jaylinn Hawkins intentará hacerse un lugar importante en la misma franquicia.
La NFL podría tener nuevamente al Lamar más peligroso. La respuesta comenzará a llegar cuando el balón empiece a volar.


