¿Quién dijo miedo? La temporada de LaLiga terminó con un guion cargado de drama, orgullo culé y golpe duro para el Real Madrid. Los blancos arrancaron con el cartel de favoritos bajo el mando de Xabi Alonso, pero el proyecto se cayó a mitad de camino con su despido. Mientras el club merengue cerraba otro año sin un título grande, el Barcelona de Hansi Flick revalidó su corona con una joya encendida en la cancha: Lamine Yamal. Con apenas 18 años, el chico demostró que la presión no lo achica; al contrario, parece alimentarlo.
No lo ha tenido fácil
A Lamine Yamal ya no lo dejaron respirar tan fácil: los rivales lo rodearon más, lo estudiaron mejor y el Barça también resintió la ausencia de Raphinha, fuera por lesión muscular en el tramo caliente de la temporada. Lo más impresionante es que jugó con un dolor inguinal extremo mientras arrastraba una lesión delicada. Por si fuera poco, superó con madurez su primera gran polémica entre el club y la selección, demostrando que su liderazgo va en serio.
Lamine Yamal firma números que Messi y Cristiano no tenían a su edad
Los números del canterano son una locura para su edad. En LaLiga 2025-26, el registro oficial lo ubica con 16 goles y 11 asistencias en 28 partidos, una producción que lo pone muy por encima de lo que mostraban Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en sus primeros pasos como profesionales.
Messi, a los 18 años, todavía estaba entrando en la élite del Barcelona, mientras que Cristiano apenas comenzaba a crecer en el Manchester United. La comparación pesa, pero sirve para dimensionar el tamaño del fenómeno: Lamine no está prometiendo un futuro, ya está decidiendo partidos en el presente.
Lamine Yamal 🇪🇸 a repris l’entraînement avec le ballon. 🔙🏃♂️ pic.twitter.com/CW2qV86FHT
— Actu Foot (@ActuFoot_) May 27, 2026
¿Podrá mantener este ritmo la próxima temporada?
El gran reto de Lamine Yamal ya no será sorprender, sino sostenerse. Los rivales lo estudiarán más, las marcas serán más duras y la presión crecerá con cada partido. Aun así, su temporada dejó una señal clara: no depende solo de la inspiración.
Tiene descaro, lectura de juego, gol, asistencia y una madurez poco común para su edad. Si el físico lo acompaña y el Barcelona logra rodearlo bien, el joven culé tiene argumentos de sobra para seguir marcando diferencias en una Liga que ya lo mira como figura, no como promesa.


