La llevaron a la Vuelta a España 2026 para conectar con una audiencia joven y darle otro sabor a las redes sociales de la carrera, pero el experimento se calentó más de la cuenta. La creadora de contenido Erola Jons, conocida por sus videos de humor y coqueteo, trasladó ese estilo al pelotón y terminó protagonizando una polémica después de varias intervenciones con ciclistas, especialmente con Tadej Pogacar.
🔴 Escándalo en La Vuelta por fichar para su cobertura oficial a Erola Jons, la 'influencer' conocida por sexualizar a hombres en la calle.
— La Bandera (@labanderaes) August 24, 2026
El intento de trasladar este tipo de contenidos al pelotón y en especial hacia Tadej Pogačar ha desatado una oleada de indignación en el… pic.twitter.com/He3piWkK0l
Sus comentarios sobre el ciclista esloveno comenzaron a correr como pólvora en redes sociales. La situación provocó críticas, una reacción del UAE Team Emirates-XRG y finalmente nuevas reglas para la influencer.
Le echó el ojo a Pogacar
Erola Jons, catalana de 28 años y con alrededor de seis millones de seguidores entre TikTok e Instagram, fue incorporada por Unipublic para generar contenido destinado a públicos que normalmente no consumen ciclismo.
Su especialidad en redes son los videos en los que flirtea con hombres utilizando comentarios y situaciones provocadoras. El problema surgió cuando esa fórmula pasó de la calle y las redes sociales a las zonas restringidas de una de las mayores competiciones del ciclismo mundial.
男性を逆ナンする隠し撮りドッキリ配信で人気らしいインフルエンサー🇪🇸Erola Jonsをブエルタ公式がポガチャルに凸らせ
— Den@趣味垢 (@Den95504207) August 23, 2026
「ポガチータ、なぜ私を見るとあなたは過呼吸になるの?」(彼女の持ちネタ?)と声をかけた動画が絶賛炎上中
どこのメディアにもバカが…😒#jspocycle pic.twitter.com/BiptL1KuvT
Durante las primeras jornadas, Pogacar se convirtió en uno de sus principales objetivos.
Jons lo llamó “Pogachitar”, comentó que no sabía cómo estaba en la clasificación general, pero que “en la mía va primero”, y también bromeó con querer que el esloveno la llevara a dar una vuelta.
La interacción que más llamó la atención llegó cuando consiguió hablar directamente con él y le preguntó: “¿Por qué hiperventilas cuando me ves?”.
Pogacar, aparentemente sorprendido, respondió simplemente: “What?”.
UAE reclamó y pidió autorización previa
La polémica no quedó únicamente en las redes sociales.
Según explicó Unipublic, UAE Team Emirates-XRG, equipo de Pogacar, contactó con la organización para preguntar si Jons continuaría durante la carrera y solicitó que, antes de futuras interacciones con sus corredores, se pidiera autorización a su departamento de comunicación.
Es importante hacer esa precisión: no existe evidencia de que Pogacar haya presentado personalmente una queja contra Erola Jons.
De hecho, cuando posteriormente le preguntaron por la controversia, el esloveno aseguró que no estaba al tanto del revuelo generado alrededor del episodio.
Erola Jons fue contratada para generar contenido dirigido a nuevas audiencias durante la edición 2026 de la Vuelta española.La Vuelta le puso límites, pero no la sacó
La respuesta de la organización fue modificar las condiciones de trabajo de la influencer.
Erola Jons seguirá vinculada a la Vuelta a España hasta el final de la carrera, pero ya no podrá acercarse libremente a los ciclistas. Para hablar con ellos necesitará autorización previa de los equipos.
Además, la organización le solicitó adaptar el tono y estilo de sus contenidos al contexto de una competición deportiva de primer nivel.
Unipublic ha defendido su contratación y sostiene que el objetivo nunca fue sustituir al periodismo deportivo tradicional.
Desde la organización explicaron que buscan “bromas y entretenimiento” y una manera diferente de comunicar para conquistar nuevas audiencias. También consideran que parte de la controversia ha sido interpretada fuera del contexto para el cual fue contratada.
¿Y si hubiese sido al revés?
El episodio abrió una discusión que va más allá de Erola Jons.
Una columna publicada por El País planteó directamente si los hombres deberían tolerar comentarios cosificadores que durante años han sido denunciados cuando se dirigen hacia mujeres, y cuestionó qué reacción habría provocado una situación semejante con los géneros invertidos en una competición femenina.
La comparación requiere cuidado. No todas las situaciones son idénticas ni puede concluirse automáticamente que exista sexismo solamente por una interacción incómoda.
Pero el principio sí resulta válido para ambos géneros: ser hombre no elimina el derecho de un deportista a establecer límites sobre cómo es abordado, observado o convertido en contenido.
Ahí está probablemente el punto más interesante del debate.
La organización pidió a Erola Jons adaptar el tono de sus contenidos al contexto profesional de la competición ciclista. El estilo de Erola Jons funciona en redes sociales, pero generó controversia al trasladarse directamente al pelotón profesional.Influencers, deporte y una frontera nueva
La polémica también deja una pregunta para las grandes competiciones deportivas.
Las redes sociales necesitan nuevos formatos, humor y personajes capaces de llevar un evento a audiencias que jamás verían una etapa completa. La propia Vuelta reconoce que esa fue la razón para apostar por Jons.
Pero la búsqueda de millones de reproducciones también obliga a establecer límites claros cuando los creadores de contenido acceden a espacios de trabajo de atletas profesionales.
Erola Jons seguirá en la Vuelta a España. Pogacar seguirá buscando conquistar una ronda que todavía falta en su impresionante palmarés. Y la organización ya dejó una nueva regla sobre la mesa: para entrar al terreno personal de los ciclistas, primero habrá que pedir permiso.
¿Crees que La Vuelta tomó la decisión correcta? ¿La reacción habría sido más fuerte si un hombre hubiese hecho lo mismo con una ciclista?comentarios.



