Lo que comenzó como una pesadilla para los culés, terminó en fiesta. El FC Barcelona, tras un primer tiempo para el olvido, remontó con autoridad y goleó 4-1 al Copenhague en el Camp Nou, asegurando su clasificación directa a los octavos de final de la Champions League.
El inicio del partido no podía ser más complicado para los de Hansi Flick. Apenas a los 4 minutos, un error defensivo dejó al Barça con un gol en contra. Dadason aprovechó un pase de Elyounoussi y batió a Joan García. El Camp Nou se heló con la sorpresa, y el Barça no encontraba el rumbo, pese a dominar la posesión.
Lewandowski, en su mejor oportunidad, falló un mano a mano, y el equipo seguía sin poder concretar. Mientras tanto, Lamine Yamal se convertía en el único jugador capaz de desequilibrar, pero su esfuerzo no era suficiente. Eric García también tuvo su chance, pero el balón se fue al travesaño. Con las dudas a flor de piel, el primer tiempo terminó con un Barça que perdonaba y un Copenhague que aprovechaba cualquier error.
❝ I'm really happy with the goal and with the victory ❞
— FC Barcelona (@FCBarcelona) January 29, 2026
Lamine Yamal pic.twitter.com/CcGXLjZ5lO
Pero todo cambió en la segunda mitad.
Flick modificó su estrategia, mandó a Dani Olmo a ser el director de orquesta, y el equipo respondió. A los 48 minutos, Olmo asistió a Lamine Yamal, quien centró para Lewandowski y empató el partido. Con ese gol, la confianza se renovó. En el minuto 60, Lamine Yamal marcó un golazo con un tiro que se desvió y se coló en la red del Copenhague.
El 3-1 llegó por la vía del penalti, ejecutado por Raphinha a los 69 minutos, tras una falta sobre Lewandowski. El marcador se cerró con un 4-1 en el minuto 85, cuando Marcus Rashford aprovechó un buen tiro libre para sellar el destino culé.
Con esta victoria, el Barça se clasifica quinto en la fase de grupos, asegurando su lugar entre los 8 mejores y evitando la repesca. Aunque los de Flick siguen siendo irregulares en Europa, hoy demostraron su carácter y la capacidad para remontar en momentos de presión. Ahora, el Barça tiene un ojo en los octavos y otro en mejorar su juego para lo que se viene.



