El Gran Premio de Australia arrancó con un golpe inesperado: Max Verstappen, piloto estrella de Red Bull, se estrelló en su primera vuelta de clasificación. Lo que parecía un error de pilotaje resultó ser un fallo tecnológico del sistema ERS, dejando al neerlandés fuera de la Q1 y sorprendiendo a fanáticos y expertos por igual.
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— RobertoF1 (@robertofunoat) March 7, 2026
Durante su primera vuelta rápida en la Q1 del Gran Premio de Australia en Albert Park, Melbourne, el neerlandés perdió el control de su monoplaza y se estrelló contra la barrera de la curva 1, algo que aseguró que “nunca” le había pasado “en la vida”.
“El eje trasero se había bloqueado y no sé por qué ha sucedido algo así”, comentó Verstappen visiblemente contrariado. “Por suerte no hay nada raro, pero debemos entender lo que ha fallado. No ha sido divertido pilotar y es como ir en contra de todos tus instintos como piloto”, añadió.
Max Verstappen is OUT of Qualifying, with no time set! 😳
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Fallo técnico detrás del accidente
Paolo Filisetti, experto técnico de RacingNews365, explicó que el origen del accidente no fue mecánico, sino electrónico. El software de recuperación de energía (ERS) empezó a fallar al leer la velocidad del motor y la transmisión hacia el eje trasero al reducir marcha, entrando en modo seguro. Esto activó el freno motor de manera abrupta y provocó el bloqueo inmediato del eje trasero, dejando a Verstappen sin posibilidad de reacción.
Laurent Mekies, director del equipo, calificó el accidente de “muy brutal” y confirmó que Red Bull investigará a fondo lo sucedido. Este incidente evidencia los desafíos que aún enfrenta la tecnología ERS en la Fórmula 1, donde problemas iniciales pueden incluso sacar a un piloto top de la clasificación.


