La temporada apenas calentaba motores y ya llegó el primer golpe duro. Johan Rojas, jardinero dominicano de los Filis de Filadelfia, fue suspendido 80 juegos tras dar positivo por Boldenona. La noticia no solo afecta al equipo, también reabre una discusión incómoda en la MLB: el dopaje sigue presente.
Sanción firme y sin apelación
La suspensión no tuvo vuelta atrás. Un árbitro independiente rechazó la apelación presentada por la asociación de jugadores, dejando en firme el castigo. Rojas quedará fuera más de la mitad de la temporada y, ojo, tampoco podrá jugar en la postemporada de 2026.
El impacto económico también pesa. El dominicano perderá más de 395 mil dólares en salario. Si el calendario no sufre cambios, podría regresar el 25 de junio, tras cumplir una sanción que cubriría unos 92 días.
Rendimiento bajo presión
El momento de Rojas ya venía siendo complicado. En 2025 bateó para .224, con números discretos y sin lograr consolidarse. De hecho, fue enviado a Triple-A en agosto y no volvió al equipo grande el resto del año.
A sus 25 años, su velocidad ha sido su mejor carta, con 51 bases robadas en su carrera. Sin embargo, esta suspensión frena en seco su desarrollo justo cuando necesitaba estabilidad para afianzarse en el roster.
MLB aprieta el cerco
El caso de Johan Rojas no es aislado. Es el sexto jugador sancionado este año bajo el programa antidopaje de MLB. La liga mantiene una política clara: cero tolerancia.
Otros nombres como Jurickson Profar, suspendido toda la temporada, y Max Kepler, también castigado con 80 juegos, reflejan que el control está más estricto que nunca. Aun así, queda la duda: ¿es suficiente para frenar estos casos?
Su carrera en pausa
La suspensión de Johan Rojas deja más preguntas que respuestas. Filadelfia pierde una pieza útil y el jugador enfrenta uno de los momentos más delicados de su carrera. El regreso será clave, pero la confianza ya está en juego. Ahora toca ver si logra levantarse de este golpe.



