Lo que parecía una noche de preocupación terminó siendo solo un susto. El panameño Amir Murillo encendió las alarmas tras recibir un duro golpe en el rostro durante el clásico entre Besiktas y Fenerbahçe, pero él mismo se encargó de bajar la tensión.
Golpe fuerte que preocupó a todos
El lateral derecho sufrió un impacto directo en la cara que le provocó sangrado en la boca, generando preocupación inmediata dentro y fuera del campo. Durante algunos segundos, la escena fue tensa, con atención médica sobre el césped y miradas inquietas en el banquillo.
El impacto generó preocupación inmediata en el cuerpo técnico y en sus compañeros, quienes observaron con tensión la situación mientras el jugador era evaluado por el equipo médico. Murillo fue trasladado al hospital durante el descanso.
Para el inicio del segundo tiempo, el técnico del Besiktas movió sus piezas. Gökhan Sazdağı ingresó en lugar del panameño, intentando mantener el equilibrio en un partido de alta exigencia.
El propio Murillo aclara todo
Ante rumores que hablaban incluso de fractura, el propio futbolista salió al frente con un mensaje contundente en redes:
El lateral del Besiktas calmó rumores tras el partido.“Dejen de mal informar, no hubo ninguna fractura, solo fue un golpe y nada más, gracias a Dios está todo bien”.
Sus palabras calmaron la incertidumbre y confirmaron que no existe una lesión grave, descartando cualquier escenario preocupante con el jugador panameño.
Un clásico intenso
El duelo terminó con triunfo 1-0 para el Fenerbahçe en un partido cerrado, intenso y con mucho choque, donde hubieron varias ocasiones claras de parte de los locales. El resultado refuerza al Fenerbahçe (63 pts) en su lucha por el campeonato, mientras que el Besiktas (52 pts) vuelve a dejar dudas en un escenario exigente, donde le está costando imponer condiciones en la liga.



