No vino a pasear ni a llenar cupo. Jorge Gutiérrez llegó a la Selección con la cabeza clara: los amistosos también se juegan como finales. El lateral izquierdo habló sin vueltas y dejó claro que estos partidos pueden pesar más de lo que muchos creen en la ruta al Mundial 2026.
Nada está regalado
Gutiérrez es uno de los pocos que repite convocatoria tras haber estado en la última fecha de la Eliminatoria. Suma minutos, experiencia y sabe lo que es responder cuando toca. Por eso remarca que cada llamado es una competencia diaria, donde nadie tiene el puesto asegurado, ni siquiera los que ya llevan camino recorrido.
El lateral izquierdo quiere aprovechar cada minuto en estos amistosos.El valor de estos amistosos
Panamá visitará a Bolivia el 18 de enero y luego recibirá a México el 22 en el Rommel. Para el jugador del Deportivo La Guaira, estos juegos fuera de fecha FIFA son una vitrina directa para ganarse la confianza del técnico Thomas Christiansen. “Son partidos que el profe recuerda”, dejó entrever, consciente de que el fútbol también es memoria y momentos.
Referente sin poses
Con un grupo joven alrededor, Gutiérrez asume su rol sin creerse más que nadie. A los nuevos les habla claro: comodidad cero, trabajo full. Para él, el premio llega cuando el rendimiento en el club se sostiene y la Selección toca la puerta otra vez.
La pelea sigue
El mensaje final fue directo y sin maquillaje: el Mundial aún no tiene lista cerrada. Lesiones, rendimientos y momentos pueden mover todo. Gutiérrez lo sabe y por eso no baja la guardia.



