La NBA tiene un nuevo “cuco” y viste de plata y negro. En una noche donde el aro parecía una piscina para Stephon Castle, los San Antonio Spurs no solo ganaron, sino que humillaron 139-109 a los Minnesota Timberwolves. Con este resultado, cierran la serie 4-2 y se ganaron el derecho de pelear el trono del Oeste contra el poderoso Oklahoma City Thunder.
Steph took flight ✈️
— San Antonio Spurs (@spurs) May 16, 2026
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Castle y la dupla que hace soñar a Texas
Lo de Stephon Castle fue sencillamente grosero. Anotó 32 puntos y bajó 11 rebotes, encestando sus primeros cinco triples como si estuviera en el patio de su casa.
Stephon Castle dejo atónita de la defensa de Minnesota.Junto a él, la veteranía de De’Aaron Fox (21 puntos) y el descaro del novato Dylan Harper (15 puntos) formaron una rotación que Minnesota jamás pudo descifrar. La precisión fue quirúrgica: Fox no falló ni un solo triple (3 de 3), demostrando que estos Spurs no solo son “el equipo de Wemby”, sino una maquinaria colectiva.
El muro invisible de Victor Wembanyama
Aunque “Wemby” anotó unos discretos 19 puntos —discretos para sus estándares de alienígena—, su impacto fue total. Tras su polémica expulsión en el cuarto juego, el gigante francés se enfocó en ser una pesadilla en la pintura. Dato curioso: Wembanyama se convirtió en el jugador más joven en la historia de los playoffs en promediar más de 4 bloqueos y 5 asistencias en una serie cerrada en seis juegos. Su sola presencia obligó a Anthony Edwards a forzar tiros (9 de 26), limitando la ofensiva de los Wolves a puros destellos individuales.
El fantasma de las derrotas por paliza
Minnesota parece tener una maldición en los partidos de eliminación. Por tercer año consecutivo, se despiden con marcadores de escándalo. Julius Randle estuvo desaparecido con apenas 3 puntos, dejando a los aficionados con un sabor amargo. Mientras tanto, San Antonio celebra una diferencia de +97 puntos en toda la serie, una estadística que asusta a cualquiera, incluso a los campeones de Oklahoma que esperan el lunes.
In a pretty unusual moment, Anthony Edwards went down the line giving his regards to the entire San Antonio Spurs bench midway through the 4th quarter.
— SpursRΞPORTΞR (@SpursReporter) May 16, 2026
Commentator Jeff Van Gundy definitely wasn’t a fan of it. 👀 pic.twitter.com/Q39Lzv8BA2
¿Estamos ante la nueva dinastía de la NBA?
Este equipo de San Antonio ha logrado lo que parecía imposible: reconstruirse en tiempo récord alrededor de un unicornio francés y una camada de bases con hambre de gloria. La solidez defensiva y la puntería desde la larga distancia los pone como serios candidatos a destronar al Thunder. La pregunta para todos los fiebres del basket en Panamá es: ¿Tiene Oklahoma la altura para detener a Wembanyama y la velocidad para frenar a Castle? ¡La mesa está servida para una final de infarto!


