Se prendió la mecha en Las Vegas. Este sábado 4 de octubre, el T-Mobile Arena será un volcán en erupción cuando Alex “Poatan” Pereira cruce nuevamente puños con el ruso Magomed Ankalaev en UFC 320.
No es cualquier pelea, es la revancha que el mundo de las MMA estaba esperando, el capítulo dos de una historia que promete ser explosiva de comienzo a final.
El brasileño ya brilló en peso mediano y semipesado, y ahora piensa en un posible salto a los pesados.Pereira ya sabe lo que es reinar en grande
Fue campeón en peso mediano y semipesado, defendió tres veces el cinturón de las 205 libras en apenas seis meses y se convirtió en uno de los peleadores más temidos por su poder demoledor. Pero todo cambió en marzo pasado cuando Ankalaev lo maniató en UFC 313 y le quitó el título por decisión unánime, poniendo freno a su racha explosiva.
Alex Pereira busca recuperar el título semipesado y Ankalaev llega con la presión de defender por primera vez su cinturón.El brasileño no pone excusas, aunque dejó claro que aquella noche no estaba al cien por ciento. Pelear con una fractura en la mano y problemas estomacales lo dejó vulnerable. Hoy la historia es distinta: bajo la guía de su maestro Glover Teixeira, Poatan llega sano, enfocado y con la promesa de ser mucho más agresivo.
Aun así, Pereira reconoce que nada se compara con su legendaria rivalidad con Israel Adesanya. Lo derrotó dos veces en kickboxing y luego en UFC 287 con un nocaut histórico, aunque cayó en la revancha. Esa saga definió su carrera y le abrió el camino a los semipesados.
Alex Pereira and Magomed Ankalaev were locked in at the final #UFC314 faceoff: And Still or And New? 🏆 pic.twitter.com/xSfwZ2pG6p
— MMA Junkie (@MMAJunkie) March 8, 2025
De Ankalaev dice que “lo está haciendo todo mal”, restándole drama a la previa. Pero sabe que el ruso, invicto en sus últimas once peleas, será una prueba dura. Esta será la primera defensa de Ankalaev, y frente tendrá a un Poatan hambriento de gloria y hasta con planes de futuro: no descarta subir al peso pesado para seguir escribiendo su legado.
La mesa está servida. UFC 320 promete guerra pura, el poder brasileño contra la frialdad rusa, en una batalla que podría cambiar la historia de la UFC.


