Lo que empezó como ruido de pasillo ya es movimiento real. Bo Bichette se aleja de Toronto y su nombre está sonando duro en Filadelfia, Nueva York y Chicago. La temporada baja de la MLB acaba de entrar en zona caliente.
Filadelfia mueve primero
Según reportes de The Athletic, los Phillies planean reunirse con Bichette por videollamada en los próximos días. La jugada viene con ingrediente clave: Filadelfia acaba de contratar a Don Mattingly como coach de banca, el mismo que trabajó con Bichette en Toronto los últimos tres años. Ya se conocen, ya hay química.
Si Bichette llega, el tablero cambia. La directiva de los Filis ve este movimiento como posible cierre definitivo a su búsqueda por el receptor JT Realmuto. Incluso, se abre la puerta para mover al tercera base Alec Bohm en un canje, con Bichette o Bryson Stott ocupando la antesala.
Yankees se meten de lleno
En Nueva York la cosa también se prende. Jon Heyman informó que los Yankees están “mirando más seriamente” a Bichette luego de que las negociaciones con Cody Bellinger se enfriaran. Aunque el infield del Bronx no tiene hueco claro, la ausencia temporal de Anthony Volpe en el campocorto por cirugía y la situación contractual de Jazz Chisholm Jr. abren opciones.
Para los Yankees, sumar a Bichette no es solo por talento: sería un golpe directo a Toronto, su rival de división.
Chicago afila cuchillo
Los Cubs no se quedan mirando. Tras adquirir al lanzador Edward Cabrera y soltar al prospecto Owen Caissie, Chicago dejó claro que se prepara para otro golpe grande. También suenan Alex Bregman y Bellinger en su radar.
The Athletic ya da casi por descartado que Toronto pueda retener a Bichette, mientras el club canadiense enfoca su dinero en Kyle Tucker tras firmar a Kazuma Okamoto.



