La participación de la selección femenina de Irán en la Copa Asiática disputada en Australia terminó envuelta en un fuerte escándalo político. Lo que empezó como un gesto silencioso, no cantar el himno nacional antes del partido contra Corea del Sur, terminó provocando una tormenta mediática que afectó psicológicamente al equipo y derivó en solicitudes de asilo por parte de varias jugadoras.
Ticho jako vzdor 🇮🇷
— Lucie Macháčová (@LucieMachacova) March 2, 2026
Fotbalistky Íránu před dnešním zápasem proti Jižní Koreji (0:3) na mistrovství Asie v Austrálii odmítly zpívat hymnu. A také odkryly část vlasů.
Usmívající se žena v černém hidžábu je trenérka Marziyeh Jafari. Slyšet byl i potlesk 🙏pic.twitter.com/4hpAM3P3MM
La propia seleccionadora iraní, Marziyeh Jafari, reconoció que el ambiente se volvió insostenible tras las críticas que llegaron desde su propio país.
La propia seleccionadora iraní, Marziyeh Jafari, reconoció que el ambiente se volvió insostenible.El comentario que encendió la polémica
El detonante fue un comentario del presentador de la televisión estatal iraní Mohammad Reza Shahbazi, quien calificó a las jugadoras como “traidoras en tiempos de guerra” después de su gesto de protesta durante el himno.
Según explicó Jafari en un comunicado publicado por la Federación Iraní de Fútbol (FFIRI) —y posteriormente eliminado— las declaraciones generaron una enorme presión sobre las futbolistas.
“Nuestras chicas se vieron afectadas por el ambiente tenso que se había creado”, señaló la entrenadora. También criticó que desde Irán se alentara a atacar públicamente a las jugadoras en un momento tan delicado.
Melika Jahanian dice que espera que el equipo iraní se quede en Australia. / SuministradaJugadoras solicitan asilo en Australia
La crisis escaló cuando varias integrantes del equipo decidieron solicitar asilo humanitario en Australia. Esta semana el gobierno australiano concedió visados humanitarios a cinco futbolistas iraníes, mientras que otros dos miembros del equipo también obtuvieron protección.
Sin embargo, no todas tomaron esa decisión. Jafari aseguró que la mayoría de las jugadoras rechazó quedarse en el país.
Incluso mencionó el caso de Mohaddeseh Zolfi, quien inicialmente había considerado solicitar asilo pero finalmente decidió regresar a Irán con el resto de la delegación.
In a surprise move in the fight for Iran’s female soccer players, one of the 7 who accepted Australia's help is having a change of heart but her decision to return to Iran has inadvertently exposed the location of her six teammates who chose to stay. The US is bombing Iranian… pic.twitter.com/u4OabfhYoC
— 7NEWS Adelaide (@7NewsAdelaide) March 11, 2026
HRW pide protección para atletas
El caso generó reacción internacional. La organización Human Rights Watch (HRW) pidió a la FIFA que establezca protocolos de protección para deportistas que decidan protestar contra abusos de derechos humanos.
La organización también denunció que en algunas delegaciones iraníes viajan agentes políticos del gobierno encargados de vigilar a los atletas.
Según HRW, el episodio demuestra la necesidad de crear mecanismos de denuncia y protección antes del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Varias futbolistas iraníes solicitaron asilo en Australia tras la controversia generada por su protesta durante el himno.Un debate que trasciende el fútbol
El caso de la selección femenina iraní dejó claro que el fútbol puede convertirse en un escenario donde chocan deporte, política y derechos humanos. Para muchos analistas, lo ocurrido en Australia es una señal de alerta sobre la situación que enfrentan algunos atletas cuando deciden alzar la voz.



