Los Yankees entraron a julio con una preocupación que pesa más que cualquier rumor de cambio: Aaron Judge todavía no tiene fecha clara de regreso. El capitán continúa fuera por una fractura por estrés en la primera costilla derecha, una lesión que lo mandó a la lista de lesionados el 4 de junio y que mantiene en pausa su vuelta al terreno.
El problema no es menor. Nueva York necesita nuevas pruebas de imagen para saber cómo avanza la recuperación, pero el mánager Aaron Boone adelantó que esos estudios podrían tardar todavía un par de semanas. En palabras sencillas: Judge no está a la vuelta de la esquina.
Sin Judge, la pólvora se apagó
La ausencia del cañonero se siente en cada turno. Los Yankees cerraron junio con seis derrotas consecutivas y una ofensiva muy por debajo de lo esperado. En sus últimos 11 juegos del mes, el equipo promedió apenas 2.64 carreras por partido, una señal clara de que el lineup perdió fuerza sin su bate más temido. Nueva York terminó el mes con marca de 12-14 y perdió el liderato de la División Este de la Liga Americana.
Aunque Trent Grisham y Ryan McMahon podrían regresar pronto de la lista de lesionados, el golpe de no tener a Judge sigue siendo enorme. Él no solo produce jonrones, cambia la forma en que los rivales lanzan, protege a otros bateadores y le da otro peso emocional al equipo del Bronx.
El mercado empieza a mirar al Bronx
Con la fecha límite de cambios acercándose, los Yankees deben decidir si esperan pacientemente a Judge o si salen a buscar ayuda. La receptoría aparece como una zona lógica para reforzar, ya que la producción ofensiva de los catchers ha sido una de las más bajas de toda la MLB.
También podrían mirar el lado izquierdo del cuadro interior, un problema que el equipo arrastra desde hace tiempo. Pero todo dependerá de una pregunta clave: ¿cuánto más tardará Judge?
Una espera que puede cambiar la temporada
Los Yankees no están eliminados ni mucho menos, pero julio puede marcar el rumbo de su año. Si Judge evoluciona lento y la ofensiva no despierta, la directiva tendrá que moverse con más agresividad. El capitán sigue lejos de volver y, mientras tanto, el Bronx siente el silencio de su bate. ¡Comparte tu opinión en los comentarios!



