Lo que debía ser una presentación sólida terminó en una pesadilla. Paul Skenes apenas pudo sacar dos outs en su primera apertura de la temporada 2026, siendo retirado tras permitir cinco carreras en menos de un inning. Con solo 37 lanzamientos, su salida se convirtió en una de las más cortas de su joven carrera.
A disastrous back to back plays for Oneil Cruz.
— Paul McCoy (@pmccoy190) March 26, 2026
The Mets have scored five and chase Paul Skenes from the game before the end of the first inning. #LGM #LetsGoBucs pic.twitter.com/DehOQf0EZk
Descontrol desde el primer pitcheo
Desde el inicio, Skenes no encontró ritmo. Su comando falló y los batazos no tardaron en aparecer. Incluso golpeó a Francisco Álvarez, reflejando una clara falta de control en la zona. Cada lanzamiento aumentaba la presión, y el inning se fue complicando sin respuesta del derecho, que nunca logró asentarse en la lomita.
Paul Skenes gets taken out of his Opening Day start with just two outs in the first inning pic.twitter.com/SX5pqXCMzt
— Baseball Quotes (@BaseballQuotes1) March 26, 2026
Decisión rápida desde el dugout
El mánager Don Kelly no esperó más. Antes de que el conteo de lanzamientos llegara a 40, decidió retirar a Skenes del juego. La decisión fue preventiva, pero también evidenció la magnitud del problema: el abridor no estaba en condiciones de continuar.
El lanzador de los Pirates no logró asentarse desde el inicio.Sin lesión, pero con muchas preguntas
Aunque no se reportaron molestias físicas, la actuación deja dudas sobre su preparación en este arranque de temporada.
Skenes llegaba con altas expectativas y discurso ganador, pero el béisbol fue implacable en su primera prueba. Como señaló el exlanzador Adam Ottavino durante la transmisión: “Es una pesadilla. Uno espera cinco o seis entradas, no esto”.
El Opening Day dejó dudas sobre el rendimiento inicial de Skenes.Un golpe que obliga a reaccionar
El calendario apenas comienza, pero el mensaje es claro para Skenes, tendrá que hacer ajustes rápidos si quiere sostener el nivel que se espera de él. Porque en Grandes Ligas, una mala tarde puede pasar… pero repetirla, no.



