Hay maniobras que parecen imposibles incluso para los mejores ciclistas del planeta. Sin embargo, el japonés Tomomi Nishikubo convirtió una de ellas en realidad al completar un descenso de espaldas sobre la rueda delantera de su bicicleta por una rampa olímpica de salto de esquí en Hakuba, Japón. La espectacular actuación le permitió establecer dos nuevos récords mundiales Guinness, en una prueba que requirió más de dos años de planificación, decenas de intentos y múltiples modificaciones técnicas antes de alcanzar el éxito.
Una maniobra reservada para la élite
La disciplina que domina Nishikubo pertenece al bike trial, una modalidad donde el equilibrio y el control pesan más que la velocidad. En esta ocasión ejecutó un fakie nose manual, un truco que consiste en desplazarse hacia atrás mientras toda la bicicleta permanece sostenida únicamente sobre la rueda delantera.
La dificultad aumenta de manera extrema cuando esa maniobra se realiza sobre una pendiente de 37,5 grados, equivalente a la inclinación máxima de la plataforma utilizada en el salto olímpico de Hakuba, escenario construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de Nagano 1998.
Nishikubo alcanzó velocidades cercanas a sesenta kilómetros por hora sin perder el control sobre una pronunciada pendiente olímpica histórica.Dos récords en una sola bajada
La carrera quedó registrada el 27 de mayo de 2026 y permitió al japonés recorrer 136,6 metros manteniendo el equilibrio durante aproximadamente 35 segundos, mientras alcanzaba una velocidad cercana a los 60 km/h.
Con esa actuación obtuvo dos nuevos títulos de Guinness World Records:
Mayor inclinación superada en un fakie nose manual con bicicleta (37,5 grados).
Mayor distancia recorrida en un fakie nose manual sobre una plataforma de salto de esquí (136,6 metros).
El proyecto requirió dos años de preparación, modificaciones técnicas y numerosos intentos antes de convertirse en un récord Guinness histórico.Dos años de pruebas hasta encontrar la fórmula
El proyecto nació después de que Nishikubo viera al saltador japonés Ryōyū Kobayashi realizar su histórico salto de exhibición en Islandia, inspiración que lo llevó a imaginar su propio reto en Hakuba. Desde 2024 comenzó a estudiar la pista y construyó una rampa de entrenamiento con la misma inclinación.
Durante el desarrollo del proyecto probó diferentes neumáticos, añadió tacos metálicos para mejorar la adherencia y enfrentó un inesperado problema: el intenso frenado destruía los discos de freno por sobrecalentamiento. La solución llegó al sustituir las pastillas de resina por unas metálicas, lo que finalmente hizo posible completar el descenso con seguridad.
Tomomi Nishikubo desafió la gravedad descendiendo una rampa olímpica únicamente sobre la rueda delantera, estableciendo dos récords mundiales Guinness históricos.Una nueva referencia para el bike trial
Más allá de los récords, la hazaña demuestra hasta dónde puede evolucionar el ciclismo de trial cuando se combinan innovación, precisión y preparación técnica. Nishikubo transformó un escenario diseñado para el esquí en el escenario de una de las maniobras más difíciles jamás realizadas sobre una bicicleta.
Su logro ya forma parte de los Guinness World Records y seguramente servirá de inspiración para una nueva generación de especialistas en deportes extremos.
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