La NBA no duerme en febrero y Golden State tampoco. A pocos días de la fecha límite de traspasos, una noticia retumba en los medios, los Golden State Warriors han incluido a Draymond Green en conversaciones comerciales activas, según fuentes de liga citadas por ESPN. Un giro impensable para un jugador que ha pasado 14 temporadas defendiendo los colores azul y dorado.
El sueño Giannis y las matemáticas del salario
El trasfondo es ambicioso. La directiva, encabezada por el gerente general Mike Dunleavy y el propietario Joe Lacob, mantiene viva la motivación de intentar un canje por Giannis Antetokounmpo. Para cuadrar salarios con los Milwaukee Bucks, el abanico se reduce: Jimmy Butler III o Green. El contrato más manejable, la salud y la capacidad inmediata de competir inclinan la balanza hacia Draymond como pieza “movible”.
La voz del vestuario
Green, fiel a su estilo frontal, no dramatiza. “Si me traspasan, es parte del negocio… dormí de maravilla”, dijo tras ser consultado. Desde el banco, el técnico Steve Kerr y la estrella Stephen Curry han sido claros, preferirían verlo retirarse como Warrior. Pero la decisión final está arriba, y la franquicia piensa en reordenar su futuro.
¿Legado o reconstrucción?
Kerr lo resumió con una imagen potente: Green “algún día tendrá una estatua”. Justamente por eso, este momento es distinto. Nunca antes había estado tan expuesto al mercado. Para Golden State, es el dilema clásico: proteger el legado o apostar por un golpe que reabra la ventana del campeonato.


