Perder unas Finales de la NBA no se borra simplemente tomando vacaciones. Victor Wembanyama lo sabe de primera mano. El francés reconoció que la caída de los San Antonio Spurs ante los New York Knicks todavía aparece en su cabeza y hasta le dejó noches difíciles durante el receso. Sin embargo, lejos de esconder aquella herida, el gigante de 2.24 metros pretende utilizarla como combustible para volver por más. Los Spurs comienzan la temporada 2026-27 después de un curso que terminó mucho más cerca del campeonato de lo que muchos imaginaban.
Una derrota que todavía persigue a Wembanyama
San Antonio cayó 4-1 ante New York en las Finales. Tres de sus cuatro derrotas fueron por cinco puntos o menos, incluida la caída 94-90 que cerró la serie en el Juego 5.
Durante el Media Day de los Spurs, Wembanyama reconoció el peso emocional de aquella experiencia. Reuters reportó que el francés habló de noches inquietas mientras procesaba la derrota y de la necesidad de afrontar esas emociones en lugar de esconderlas.
“Tenemos que pasar por esas emociones”, explicó Wembanyama al abordar cómo procesó el desenlace de la temporada. También aseguró que no podía imaginar una motivación mejor que aquella derrota.
Wembanyama carga la presión tras un cierre amargo ante los Knicks en las Finales de la NBA. EFE/ Carlos RamírezLos números explican por qué San Antonio sueña
La temporada 2025-26 representó un salto enorme para los Spurs. Terminaron 62-20 y Wembanyama registró 25.0 puntos, 11.5 rebotes, 3.1 asistencias y 3.08 bloqueos por partido en 64 apariciones. Además, lideró la NBA en tapones por tercer año consecutivo.
En playoffs, San Antonio eliminó a Oklahoma City en siete partidos en la final del Oeste antes de encontrarse con New York.
Wembanyama tampoco desapareció en el escenario grande: produjo 26.0 puntos y 11.2 rebotes por encuentro en sus primeras Finales. NBA.com
Brunson fue demasiado para los Spurs
Del otro lado apareció Jalen Brunson. El base terminó las Finales con 32.6 puntos, 4.6 asistencias y 4.2 rebotes por encuentro, coronando su actuación con 45 puntos en el partido definitivo. Fue elegido MVP de las Finales y condujo a New York hacia su primer campeonato desde 1973.
Wembanyama acepta ser el “villano”
El francés también entiende que su crecimiento cambiará la manera en que lo reciben fuera de San Antonio. Al hablar sobre ser considerado un “villano” por aficionados rivales, interpretó esa reacción como una señal de respeto y parte natural de competir por llegar a la cima.
Ya sintió esa hostilidad ante Minnesota. En el Juego 4 de las semifinales del Oeste fue expulsado por primera vez en su carrera después de recibir una Flagrant 2 por un codazo a Naz Reid. Disputó 12:29 antes de abandonar el encuentro.
Ahora el reto es mayor. San Antonio ya no aparece simplemente como un proyecto prometedor: viene de conquistar el Oeste y disputar las Finales. Para Wembanyama, aquella derrota dolorosa dejó experiencia, presión y una motivación muy concreta.



