Trece años después de la primera aparición en la televisión de Tommy Shelby (Cillian Murphy), con su boina azul pardo y cuchillas escondidas en la nuca, el clan de los Blinders regresa para su última gran batalla en ‘Peaky Blinders: The Inmortal Man’, una historia que se desarrolla en 1940, entre el caos y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial en Birmingham.
Esta vez será en una película, ya no una serie, que se estrenará el 20 de marzo en Netflix y el viernes próximo en unas pocas salas de cine. El elenco se prestó hoy a preguntas de los periodistas en la alfombra roja donde se estrenó el filme por todo lo alto en el Reino Unido.
El temido gangster Shelby se ve obligado a regresar de su retiro para afrontar la maldición que le persigue, librar su propias guerras internas y adentrarse además en la Segunda Guerra Mundial, donde combate a los nazis al lado de su hijo Duke (Barry Keoghan) quien sigue sus pasos.
“Sólo quería ponerle un broche de oro a una serie de la que estoy muy orgulloso”, confesó Cillian Murphy a EFE en la presentación mundial de la cinta en Birmingham, ciudad que vio nacer al clan de los Shelby.
“Ha sido un privilegio crecer junto a él (su personaje), un privilegio. Estoy muy orgulloso de la película”, afirmó un radiante Murphy, tras más de una década encarnando al icónico personaje birminghense o ‘brummie’ en el dialecto local.
En esta ocasión Tom Harper y Steven Knight, director y guionista respectivamente presentan un convulso momento para los ‘Brummies’, sometidos a intensos bombardeos de la Alemania Nazi, el conocido como ‘Blitz de Birmingham’.
En esa ciudad combativa, la nueva generación de los Blinders está ahora liderada por Duke, el primogénito de Tommy, que usa la mano dura como antaño su padre.
“Esta historia trata sobre el regreso del rey, sobre un hombre que se esconde de la sociedad y que después es sumergido poco a poco en ella para hacer lo que mejor se le da a Tommy Shelby”, afirma el director Harper a EFE.


