Una operación marítima encendió las alertas en el mar Báltico. Autoridades de Suecia abordaron el carguero Caffa, un buque rodeado de dudas sobre su identidad, su bandera y hasta su legalidad en el mar. El operativo, ejecutado por la Guardia Costera sueca y la Policía, busca esclarecer qué ocurre realmente a bordo de esta embarcación que navega entre sospechas.
Operativo en aguas del Báltico
El abordaje se produjo poco antes de las 16:00 hora local, según informó la Guardia Costera de Suecia en un comunicado oficial. El objetivo fue claro: recopilar información sobre la tripulación, verificar las condiciones del barco y revisar la documentación de la nave.
Las autoridades señalan que el Caffa navegaba bajo una supuesta bandera de Guinea, pero tras una evaluación preliminar concluyeron que en realidad el barco actúa sin bandera válida. Esto es clave en derecho marítimo, ya que un buque sin bandera pierde varias protecciones legales y puede ser inspeccionado con mayor facilidad.
Sospechas sobre su procedencia y propiedad
El ministro sueco de Defensa Civil, Carl-Oskar Bohlin, reveló en la red social X que el carguero aparece en una lista de barcos sancionados por Ucrania. Además, la estructura de propiedad del buque no está clara y existen sospechas de que no cuente con seguro marítimo, algo fundamental para operar legalmente.
Según Bohlin, el barco habría cambiado de bandera rusa a guineana durante el verano pasado, un movimiento que suele levantar sospechas entre autoridades marítimas cuando se investigan rutas comerciales o sanciones internacionales.
Ruta y dudas sobre la “flota fantasma”
El portavoz de la Guardia Costera sueca, Mattias Lindholm, explicó que el carguero venía de Casablanca, Marruecos, y tenía como destino final San Petersburgo, Rusia.
Cuando se le preguntó si el barco podría formar parte de la llamada “flota fantasma rusa”, utilizada para evadir sanciones internacionales relacionadas con la guerra en Ucrania, Lindholm evitó confirmarlo y señaló que la investigación sigue en curso.


