En Cali todavía hay familias que esperan. Lo hacen detrás de una cinta amarilla, frente a los edificios reducidos a escombros, en hospitales, albergues o desde sus casas. Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el 10 de agosto, la búsqueda todavía no termina.
El balance nacional asciende a 287 fallecidos, más de 4.100 heridos y 194 desaparecidos, mientras las labores de emergencia continúan en varias de las zonas golpeadas. Cali ha sido una de las ciudades más afectadas por el desastre.
Rescatistas realizan este domingo labores de búsqueda en los escombros del edificio Torres del Limonar, destruido por el terremoto del pasado lunes, en Cali (Colombia). Una semana después, decenas de rescatistas de varios países trabajan sin descanso para tratar de recuperar los cuerpos de las personas que murieron bajo toneladas de escombros. EFE/ Mario BaosCali todavía busca entre los escombros
En la capital del Valle del Cauca, los equipos mantienen operaciones en puntos como el Hospital Universitario del Valle y estructuras residenciales colapsadas.
El secretario de Seguridad de Cali, Javier Garcés, explicó a EFE que la remoción de escombros implica riesgos adicionales, incluso biológicos, por lo que las operaciones deben mantenerse coordinadas.
Los alrededores de las estructuras afectadas permanecen acordonados para impedir que familiares, curiosos o voluntarios sin autorización ingresen a zonas peligrosas.
Rescatistas realizan este domingo labores de búsqueda en los escombros del edificio Torres del Limonar, destruido por el terremoto del pasado lunes, en Cali (Colombia). Una semana después, decenas de rescatistas de varios países trabajan sin descanso para tratar de recuperar los cuerpos de las personas que murieron bajo toneladas de escombros. EFE/ Mario BaosLa emergencia entra ahora en otra etapa. Las primeras horas estuvieron marcadas por la desesperada búsqueda de sobrevivientes; ahora se suman la recuperación de cuerpos, la atención a los damnificados y el enorme desafío de reconstruir.
Las heridas que no se ven
El impacto tampoco termina cuando una persona sale de los escombros.
Equipos sanitarios trabajan en primeros auxilios psicológicos y acompañamiento a las familias. El secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, advirtió a EFE que el proceso relacionado con el duelo podría extenderse durante meses e incluso años.
Cientos de damnificados han tenido que buscar refugio en albergues habilitados por las autoridades o instalarse temporalmente en carpas.
Rescatistas realizan este domingo labores de búsqueda en los escombros del edificio Torres del Limonar, destruido por el terremoto del pasado lunes, en Cali (Colombia). Una semana después, decenas de rescatistas de varios países trabajan sin descanso para tratar de recuperar los cuerpos de las personas que murieron bajo toneladas de escombros. EFE/ Mario BaosOtra tragedia que marcó a Cali
El terremoto ocurrió apenas tres días después de cumplirse 70 años de la explosión del 7 de agosto de 1956, una de las mayores tragedias de la historia caleña.
Aquella madrugada explotaron siete camiones que transportaban unas 42 toneladas de dinamita. Las estimaciones sobre el número de víctimas varían según las fuentes históricas, aunque la tragedia dejó miles de muertos y heridos y destruyó amplias zonas de la ciudad.
Rescatistas realizan labores de búsqueda en los escombros del edificio Torres del Limonar, destruido por el terremoto del pasado lunes, en Cali (Colombia). EFE/ Mario Baos
Una ciudad obligada a levantarse nuevamente
Mientras las máquinas continúan retirando toneladas de escombros, Cali empieza lentamente a mirar hacia adelante.
Pero para muchas familias todavía no existe reconstrucción posible. Primero necesitan saber qué ocurrió con quienes no regresaron a casa.
Una semana después, detrás de cada perímetro de seguridad sigue habiendo alguien esperando una llamada, una identificación o alguna noticia. El terremoto terminó en cuestión de minutos; para Cali, sus consecuencias apenas comienzan.



