Las farmacias privadas que se autoricen en Cuba deberán realizar sus importaciones a través de empresas estatales “autorizadas” y “no podrán comercializar medicamentos de uso hospitalario ni productos clasificados como drogas”, informaron este miércoles medios oficiales.
“Se trata de una actividad nueva, mediante la cual las formas de gestión no estatal podrán administrar farmacias comunitarias, prestar servicios farmacéuticos y comercializar medicamentos y otros productos para la salud”, informó Cristina Lara, directora nacional de Medicamentos y Tecnologías Médicas del Ministerio de Salud Pública (Minsap).
Lara puntualizó que “todas las importaciones tienen que transitar a través de dos empresas estatales: Medicuba, perteneciente al Minsap, y Farmacuba, de la industria farmacéutica”.
La directiva cubana indicó que entre los requisitos para esta actividad se encuentran, además, que “todo medicamento que se comercialice deberá estar registrado por la autoridad reguladora cubana” y para ello se prevé “utilizar inicialmente el registro sanitario temporal, con una vigencia de dos años”.
De esta forma, dijo, será posible “evaluar el comportamiento del producto y posteriormente determinar si se solicita su registro definitivo”.
Hasta la fecha ninguna farmacia privada ha comenzado a prestar servicios en la isla de manera oficial.
El cuadro básico de medicamentos en Cuba cuenta con 651 renglones (250 importados y 401 de producción propia), pero el bloqueo de Estados Unidos ha impedido al Gobierno de la isla la adquisición de un 69% de los medicamentos del cuadro básico.


