De aspirar a la presidencia de Brasil a terminar en Miami, bajo la protección migratoria del Gobierno estadounidense. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, protagoniza una nueva controversia internacional después de abandonar su país tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Lo que parecía una salida inesperada ahora tiene otro ingrediente. Una investigación de The New York Times, publicada este jueves 29 de octubre, revela que el presidente estadounidense Donald Trump y miembros de su administración facilitaron la llegada del político brasileño a Estados Unidos, donde podría obtener residencia permanente.
De candidato presidencial a salir del país
La derrota llegó el domingo 25 de octubre. Lula consiguió la reelección con el 51.79 % de los votos válidos, mientras Bolsonaro obtuvo el 48.21 %, una diferencia superior a 4.4 millones de sufragios.
Un día después, el senador aseguró que nunca había pensado abandonar Brasil.
Sin embargo, su situación judicial se había complicado. El Tribunal Supremo le ordenó entregar sus pasaportes y le prohibió salir del territorio brasileño debido a investigaciones relacionadas con presunto lavado de dinero y otras irregularidades financieras.
Pese a esa restricción, Bolsonaro abandonó el país.
Captura de video que muestra al excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro llegando este miércoles al Aeropuerto Ejecutivo de Miami-Opa Locka. EFE/Un avión privado y una ruta por tres países
El recorrido comenzó el martes 27 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro cruzó hacia Argentina acompañado de su esposa y sus dos hijas.
Desde Puerto Iguazú, la familia abordó un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador, antes de aterrizar el miércoles en Miami.
Según The New York Times, Jason Miller, vinculado al equipo de Trump, gestionó la aeronave utilizada para el traslado. El viaje se produjo mientras las autoridades brasileñas intentaban determinar el paradero del excandidato presidencial.
Trump le abrió las puertas de Estados Unidos
El periódico estadounidense informó, citando a funcionarios gubernamentales, que Bolsonaro recibió una autorización migratoria temporal por instrucciones de Trump.
Periodista: "... Presidente Trump, Flávio Bolsonaro se ha autoproclamado el legítimo presidente de Brasil. ¿Está usted de acuerdo?" Trump: "Bueno, no voy a hacer ningún comentario al respecto, pero sé que le dimos, eh, un pase para entrar al país, así que ya veremos. Pero no me involucraré..." Trump le abrió la puerta a Bolsonaro, pero evita reconocerlo como presidente. Parece estar midiendo hasta dónde le conviene avanzar contra Brasil sin complicar las negociaciones que le interesan con Putin y Xi Jinping. También sabe que Lula no es Maduro y que enfrentarse con Brasil tiene otro costo político, económico y diplomático, con los BRICS de por medio. Esperemos que Trump sufra una derrota en noviembre y enfrente un juicio político. Y que después Estados Unidos entregue a Bolsonaro a la Justicia brasileña.
— Edgardo Rovira (@EdgardoRovira) October 28, 2026
Se trata de una admisión condicional conocida como parole, que permite su permanencia temporal en territorio estadounidense.
El reporte añade que podría solicitar posteriormente la residencia permanente, conocida como green card, mediante un procedimiento que eventualmente sería acelerado.
Su hermano Eduardo Bolsonaro, residente en Texas y cercano al entorno de Trump, también obtuvo una aprobación rápida de residencia permanente, según la investigación.
Se proclamó líder legítimo de Brasil
La polémica no terminó con su llegada a Florida. Bolsonaro publicó una carta en redes sociales en la que cuestionó los resultados electorales y se presentó como autoridad legítima de Brasil, pese a que la victoria de Lula había sido confirmada oficialmente.
También denunció una supuesta persecución política y manifestó su intención de encabezar la oposición desde el extranjero. Sus acusaciones de fraude electoral no han sido respaldadas por pruebas verificadas.
¿Qué pasará ahora con Flávio Bolsonaro?
La salida del senador abre un nuevo capítulo en las relaciones entre Brasil y Estados Unidos.
Por un lado, las autoridades brasileñas mantienen investigaciones judiciales que podrían derivar en nuevas decisiones sobre su situación legal. Por otro, Washington deberá determinar si su permanencia temporal se transforma en una residencia permanente.
El episodio también plantea interrogantes diplomáticos sobre el respaldo de Trump a un candidato derrotado que desconoce los resultados electorales de su país.
Mientras Lula se prepara para continuar al frente del Gobierno brasileño, Flávio Bolsonaro permanece en Florida, lejos de las autoridades que ordenaron restringir sus movimientos.


