Durante décadas permanecieron ocultas bajo la arena del Mediterráneo. Ahora, un grupo de arqueólogos egipcios sacó a la luz 18 tumbas milenarias en el sitio arqueológico de Marina El Alamein, en la costa noroeste de Egipto, un hallazgo que ofrece nuevas evidencias sobre las creencias religiosas y la convivencia entre las culturas egipcia, griega y romana hace más de dos mil años. Entre los descubrimientos destacan un enorme sarcófago de granito, cámaras funerarias selladas y las llamativas “lenguas de oro” colocadas en la boca de algunos difuntos.
Varias cámaras funerarias permanecieron completamente selladas desde la Antigüedad, conservando intactos numerosos elementos arqueológicos de excepcional valor histórico.Una antigua ciudad que sigue revelando secretos
Marina El Alamein, identificada desde 1986 y asociada por numerosos investigadores con la antigua ciudad portuaria de Leukaspis, continúa sorprendiendo a los especialistas. Las excavaciones más recientes permitieron localizar 11 tumbas excavadas en roca y siete construidas con piedra caliza, varias de ellas intactas desde la Antigüedad, lo que favoreció la conservación de objetos funerarios y elementos arquitectónicos excepcionales.
Entre los hallazgos también apareció un sarcófago de granito de unos 2,5 metros de longitud con restos óseos que serán analizados, además de fragmentos de una esfinge de yeso, cerámicas, ánforas, altares y esculturas incompletas, algunas posiblemente relacionadas con la diosa Afrodita.
Arqueólogos egipcios descubrieron tumbas selladas durante siglos con extraordinarios objetos funerarios que revelan antiguas creencias.El misterio de las lenguas de oro
Uno de los descubrimientos más llamativos fue el hallazgo de 24 pequeñas láminas de oro colocadas en la boca de algunos fallecidos. Estas piezas, conocidas como “lenguas de oro”, formaban parte de un antiguo ritual funerario mediante el cual se creía que el difunto podría comunicarse con las divinidades durante su viaje al más allá. También se recuperaron amuletos con la figura del Ojo de Horus, símbolo asociado con la protección, la salud y la regeneración en la tradición egipcia.
Las láminas de oro halladas en algunas bocas simbolizaban la comunicación espiritual con los dioses durante el tránsito al más allá.Un puente entre Egipto y el Mediterráneo
Los especialistas consideran que el descubrimiento ayuda a comprender mejor la identidad cultural de los habitantes de Marina El Alamein, una ciudad donde convivieron tradiciones egipcias con influencias helenísticas y romanas. Las autoridades egipcias también desarrollan un proyecto para abrir el sitio al turismo, que incluirá un centro de visitantes, senderos, un teatro al aire libre y espacios destinados a conservar las piezas arqueológicas recuperadas.
Las excavaciones permitieron recuperar cerámicas, altares, ánforas y valiosos amuletos utilizados en antiguos rituales funerarios de la región costera.Un descubrimiento que amplía la historia
Además del extraordinario estado de conservación de varias tumbas, los entierros superficiales y la diversidad de objetos encontrados permiten a los arqueólogos reconstruir con mayor precisión la vida cotidiana, las diferencias sociales y los rituales funerarios de una ciudad clave del Mediterráneo antiguo. Los expertos consideran que Marina El Alamein seguirá ofreciendo información valiosa en futuras excavaciones y podría consolidarse como uno de los principales destinos arqueológicos de Egipto.



